En el capítulo 17 de su sitio web, Pacheco plantea:
«Mi presunción es que no todos los MIR resultaron destruidos una vez liberada su carga, y por ende pudieron ser los responsables de varios de los avistamientos de agosto y setiembre de 1985 en el cono sur, a pesar de haber finalizado su período operacional.
Específicamente el globo que llegó a la costa de Chile y eyectó su carga en Punta Arenas, sobrevive a este proceso y liberado de casi la mitad de su peso asciende nuevamente, iniciando un derrotero hacia el este empujado por los vientos estratosféricos estacionales. Ahora, ¿como es posible que este mismo globo aparezca casi un mes despues, sobre Buenos Aires al norte y desplazándose en sentido inverso?.»
En este párrafo Pacheco reconoce implicitamente que en invierno la dirección de los vientos estratosféricos es hacia el este.
El 10 de agosto de 1985, en que en Punta Arenas fue recuperada la carga de instrumentos de aquel globo MIR que fuera lanzado el 26 de julio desde Pretoria Sud Africa, aunque hubiera podido sobrevivir a la programada autodestrucción, el globo debiera haber sido arrastrado por los vientos estratosféricos con dirección hacia el este, como sugiere que ocurrió, pero con la misma inclinación hacia el Sur como también reconoce en otras de sus
Sin embargo con muy poco rigor científico omite convenientermente para sus presunciones, que este supuesto globo MIR que vieron en Buenos Aires, tendría que haber sido el mismo que se vio un mes antes en Santiago de Chile, según los dibujos de testigos que citamos en nuestro capítulo 2.
En consecuencia, ¿cómo podría explicar Pacheco que su supuesto globo MIR que soltó su carga el 10 de agosto en Punta Arenas, contraviniendo absolutamente las estadísticas de la dirección de los vientos estratosféricos, que indicaban que este globo debiera haber seguido hacia el este pero conservando su inclinación hacia el sur, y en cambio halla iniciado una insólita trayectoria fundamentalmente hacia el norte, recorriendo en 7 días 2237 kilómetros hasta pasar por Valparaíso, y de ahí llegar a Santiago el 17 de agosto, y luego contrariar nuevamente la dirección de los vientos en invierno enfilando hacia el noreste en vez de al sudeste, para llegar a Resistencia, en el chaco argentino.
Más adelante en su capítulo 17 vuelve a reconocer este crucial punto cuando plantea:
«En el hemisferio sur los vientos se desplazan hacia el este entre mayo y setiembre y a la inversa el resto del año.
El globo -luego de recorrer el sur de Chile y Argentina- sigue el flujo de vientos de la época, adentrándose en el Atlántico hasta que se produce la inversión citada. Luego de un período de inestabilidad en donde deriva hacia el norte, el balón es arrastrado por vientos de dirección inversa a la que originalmente llevaba y regresa sobre el continente.»
En este párrafo Pacheco transpone artificiosamente el orden de la inversión o «turnaround» de los vientos estratosféricos que debiera producirse, según el mismo menciona, sólo a finales de septiembre (comienzo de primavera) o comienzos de octubre, pero el 10 de agosto en Punta Arenas estábamos en pleno invierno que va del 21 de junio hasta el 21 de septiembre.
La mitad del invierno cae entonces alrededor del 6 de agosto. Sólo 4 días después, el 10 de agosto estábamos en pleno invierno, con toda la tendencia hacia el este con componente sur, de los vientos estratosféricos.
La unica explicación para esta severa incoherencia que le quedaría a Pacheco es insistir en su planteamiento que muchos globos MIR sobrevivieron a su autodestrucción, y en consecuencia el que se vio en Santiago no fue el mismo que se vio en Buenos Aires.
Esto constituiría un imperdonable desastre científico con graves riesgos para la aeronavegación.
E incluso si aceptáramos tan descabellada teoría de muchos globos MIR fallando, entonces nos preguntamos cual sería el otro globo MIR hermano del bonaerense que se vio en Santiago?
¿ Y por que además se vio en Santiago simultáneamente un segundo objeto distinto al anterior, otra insólita casualidad para agregar a ya la larga lista?
En su capítulo 12 Pacheco dice haber recibido la información de Gerard Letrenne, quien trabajaba en la sede del CNES en la ciudad de Toulouse, quien le envió un supuesto e-mail con la siguiente información:
Vuelos de globos MIR en la década de 1980
Todos los vuelos mencionados a continuación fueron lanzados por la Agencia Espacial Francesa desde la base de rastreo de satélites de Paardefontein . A la izquierda haciendo click en la imagen accederemos a un esquema estadístico de la duración de cada una de las misiones de balones MIR.
Junio de 1981: 1 vuelo de 17 días de duración
Diciembre de 1982: 2 vuelos de 2 y 52 días de duración
Noviembre y Diciembre de 1983:5 vuelos de 1, 5, 8, 20 y 5 días de duración
Julio y Agosto de 1985: 7 vuelos de 4, 18, 8, 15, 5, 10 días de duración
Diciembre 1987: 3 vuelos 5, 7 y 18 días de duración
Noviembre y Diciembre de 1988: 6 vuelos de 29, 25, 53, 45, 18 y 25 días de duración
Noviembre y Diciembre de 1989: 4 vuelos de 69, 6, 52 y 8 días de duración
Sin embargo hay una serie de imprecisiones en esta información, que dado su poco rigor científico hace sospechar que puede haber manipulación de estos datos.
Por ejemplo cuando menciona que en los meses que nos interesan, vale decir, en Julio y Agosto de 1985: supuestamente se habrían realizado 7 vuelos de 4, 18, 8, 15, 5, 10 días de duración.
Primer error es dice que se habrían realizado 7 vuelos pero enumera sólo 6 vuelos y
Luego si observamos el gráfico correspondiente:

El gráfico más importante de todos
En una de sus presentaciones de power point el astronomo aficionado Carlos Demaría presenta un gráfico atribuible a P. Malaterre calificado científico francés, que además trabajó en los ochentas con aquellos globos MIR, que muestra la trayectoria de 8 lanzamientos en invierno desde Paardefontein en 1985:

Consideramos que este es el gráfico más importante para dilucidar la verdad respecto a aquellos globos MIR, a los cuales se les culpa de haber provocado avistamientos de supuestos «falsos» OVNIS en el invierno de 1985 en Sudamérica, incluidos los del 17/08/1985 en Chile y 17/09/1985 en Argentina.
A pesar de que hoy pasados 40 años, no es fácil encontrar su ubicación precisa en alguno de los trabajos del científico francés P. Malaterre, podemos asumir con un gran rango de seguridad, que su autoría correspone a éste, por 2 poderosas razones:
1.- En el power point de Demaría figura sólo 2 cuadros a continuación de esta diapositiva que contempla un artículo científico titulado «LONG-DURATION BALLOON FLIGHTS»(Vuelos de globos de larga duración), donde aparece como autor Mr. Malaterre, del CNES, y cuya traducción la muestro aquí. convenientemente Pacheco no lo muestra en ninguna página de su sitio web.
Por otra parte vemos que en el año 1985 ambos gráficos muestran 8 lanzamientos y no 7 ni 6 como registra Pacheco, entonces ¿cuáles son las cifras reales?
Si un científico de tanto peso y experto en esta tema porque trabajó en aquella época con estos globos, como Malaterre, nos dice que de los 8 globos lanzados ese invierno, sólo uno logró llegar a Punta Arenas, donde según sus datos cayó, ya que pudieron ser recuperados sus instrumentos, entonces cómo podemos explicar tantos casos de OVNIS en América del sur en ese invierno.
Obviamente Pacheco tiene que forzar más allá de los márgenes lógicos y aceptables, y livianamente sugiere para impresionar a los lectores, de que no solo el de Punta Arenas habría logrado sobrevivir por un fortuito azar, sino que varios otros de aquel lote también tendrían que haberlo hecho para poder ir a Chile, Argentina, Paraguay y Brasil, y explicar todos estos avistamientos de «falsos» OVNIS según él.
Es decir, tendríamos que «resucitar» a varios de estos globos caídos argumentando la misma falla del mecanismo de autodestrucción de aquel de Punta Arenas.
Ciertamente que esto constituiría un delito flagrante de parte de los directivos del CNES, quienes tienen la obligación de alertar a los países por dónde -según los cálculos estadísticos de la dirección de los vientos estratosféricos- van a transitar sus globos, cosa que no ocurrió en esta oportunidad.
Esta perentoria obligación, nos la ha ratificado recientemente Gustavo Rodríguez, nuestro calificado radiocontrolador del aeropueto de Santiago en aquella ocasión, con quien he tenido el agrado de conversar recientemente.
Toda esta forzada presunción de Pacheco además, sin tomar en cuenta para nada que, de acuerdo a lo que la ciencia sabe y él así lo reconoce, que en invierno los vientos en el hemisferio sur van hacia el este, y con una importante componente inclinada hacia el sur.
O sea todos aquellos supuestos globos que habrían explicado esos OVNIS, y que supuestamente eran algunos de esos globos que, según el gráfico de Malaterre, volaban correctamente con una inclinación hacia el sur, después de sobrevivir a lo que reportaron los científicos, con una supuesta falla del mecanismo de autodestrucción, que ya es improbabe y peligroso, además tendrían que haber continuado virando sorpresivamente con una tendencia ahora hacia el norte -para llegar a Buenos Aires o cualquiera de las otras importantes ciudades de Chile y Argentina donde se vieron OVNIS, lo que constituye una segunda improbabilidad para el mismo evento, y donde las matemáticas de las probabilidades nos indican que la probabilidad final de ocurrencia de los 2 sucesos simultáneos, es muchísimo menor aun.
Eduardo Pacheco tampoco muestra el email que le habría enviado Latrenne, ni da fechas de lanzamiento de los otros globos MIR supuestamente de julio y agosto.
Los científicos expertos sólo hablaron del globo lanzado el 21 de julio que duró 8 días y el del 26 de julio que Pacheco, Malaterre y Pommereau dicen que duró 15 días mientras que Daniel Sacotte del CNES, en su carta le dijo a Carlos Alberto Demaría que había durado 18 días.
Quizás haya un error que el mail de Letrenne los tomó como 2 distintos de 15 y 18 días, siendo que aparenta haber sido uno sólo, o sea el que partió el 26 de julio y duró sólo 15 días.
Ciertamente para julio y agosto de 1985 nos interesan los globos que duraron más de 15 días, ya que viajando hacia el este, dando la vuelta más larga pasando por Australia, y con ligera inclinación hacia el sur, con esa duración mínima tenían la posibilidad de alcanzar, al menos, el extremo sur de Sudamerica.
Pacheco sin embargo, no se refiere a un globo distinto que supuestamente duró 18 días, del cual si hubiese sido real sería de mucho interés saber más de su trayectoria y de su final, para dilucidar si podría explicar alguno de los los otros supuestos globos MIR como el que que fue avistado en Osorno el 13 de agosto, o el supuesto globo MIR que fue avistado el 17 de agosto de 1985 en Santiago de Chile, o el del 19, 20 y 21 de agosto en Resistencia, o el del 20 de agosto en Trelew, todos los cuales están totalmente documentados por la prensa de la época, de cada localidad afectada, cada uno con horas de duración de avistamiento, cuando históricamente lo normal es que estos OVNIS duren sólo segundos, o cuando mucho, unos pocos minutos.
Él sólo alude al globo que partió el 26 de julio de Paardefontein y que después de 15 días de vuelo hacia el este, como debía ser según la dirección de los vientos estratosféricos en pleno invierno, finalmente liberó su carga instrumental en Punta Arenas, el 10 de agosto de 1985, carga que fue rescatada por un hacendado de nombre Juan Barrientos y luego, a través de la Armada de Chile fue devuelta al CNES de Francia.
Tampoco este curioso y discutible globo que pudiese haber durado 18 días, es siquiera mencionado por los dos solventes científicos que trabajaron con los globos MIR de 1985, Malaterre, cuyo trabajo ya citamos en nuestro capitulo 2, ni tampoco lo hace J.P Pommereau en su trabajo:
STRATOSPHERIC WATER VAPOR IN-SITU
MEASUREMENTS FROM INFRA-RED
MONTGOLFIER
En un párrafo de este artículo, Pommereau comenta:
«ANÁLISIS DEL VUELO
Se lanzaron dos globos desde Pretoria (Sudáfrica) los días 21 y 26 de julio de 1985, durante el invierno austral.
El primero voló 8 días hasta caer en el Océano Índico, el segundo duró 15 días cruzando el Pacífico y cayendo al sur de Chile.
Debido a problemas de telemetría sólo se transmitieron datos científicos durante 3 días en el primer vuelo, y 10 días en el segundo.
Los resultados se referirán únicamente al segundo vuelo.»
De esta última frase y de comentarios expresados por los científicos expertos, se deduce que a ellos les va a interesar especialmente aquellos vuelos más prolongados donde pueden tomar más mediciones de distintas variables.
Si hubiese habido un vuelo de 18 días, lo más seguro es que ambos científicos Pommereau y Malaterre lo hubieran mencionado en sus respectivos artículos, pero esto no ocurrió.
Por qué no calza esto con la información proporcionada por Pacheco?
Otra pregunta inquietante, si como planteó Pommereau por problemas de telemetría sólo se transmitireron datos científicos durante 10 de los 15 dias que duró el vuelo del globo MIR que partió el 26 de julio, entonces
¿ cómo se activó solo el cutdown del globo que separa la carga instrumental activando el paracaidas que amortigua su caida, mientras que el mecanismo baro-pirotécnico no se activó?
O sea otra vez acontecen 2 extraños eventos de escasa probabilidad de ocurrencia, que curiosamente sucedieron simultáneamente lo que aumenta su improbabilidad.
¿ No es más lógico pensar que es mucho más probable que por el aumento del frio a medida que el globo se desplazó hacia el sur, y quizás combinado con esas nubes convectivas que bloquean la subida de los rayos infrarrojos que algo calientan al precario globo, el globo se haya enfriado más de la cuenta y descendió por debajo de los 18 km, y sí se activaron ambos mecanismos, el cutdown que separa la carga instrumental que descendió con la activación de su paracaidas y que si funcionó el mecanismo baropirotecnico de autodestrucción del globo?
¿ No será que la supuesta doble falla en los mecanismos de este globo MIR, sólo obedece a presunciones sin fundamento ni pruebas científicas de los escépticos de los OVNIS, lo que los lleva a forzar eventos de tan escasa probabilidad de ocurrencia?
Por otra parte, a pesar que Malaterre menciona un interesante vuelo de 52 días cuando dijo: «El vuelo medio dura unos quince días, alcanzándose el máximo en 1982, cuando un MIR circunnavegó el globo en 52 días.»
No obstante el gráfico de más arriba sólo sugiere un vuelo de menos de 40 días en 1982, mientras que Pacheco en su página web que incluye todos los globos estratosféricos lanzados desde Paardefontein investigados por él, desde el año 1968 hasta 1989, el año 1985 lo menciona con una duración de 53 dias
| 12/11/1982 | 53 d | ATMOSPHERIC GRAVITY WAVES | Not known. Balloon ceased data transmition over W Angola. |
El propio Pacheco en su página web que incluye todos los globos estratosféricos lanzados desde Paardefontein investigados por él, desde el año 1968 hasta 1989, el año 1985 sólo cita los mismos 2 aludidos por los científicos, y ninguno otro en todo el año1985:
| 7/21/1985 | 8 d | WATER VAPOUR MEASUREMENTS | Balloon lost in the Indian Ocean | |
| 7/26/1985 | 15 d | WATER VAPOUR MEASUREMENTS | Payload recovered In the chilean Patagonia. |
Lo anterior dado a que el OVNI que se vio en Santiago incuestionablemente fue igual al que se vio en Buenos Aires y que fotografiaron en el observatorio de Mar del Plata, según dibujos de testigos que mostré en mi capítulo 2.
Por qué tantos errores, incoherencias e inconsistencias?
Por qué tanta falta de rigor científico si Pacheco pretende demostrar que los OVNIS eran todos globos MIR?
Pareciera que al darse cuenta de que le quedaban tan pocos globos MIR para explicar tantos OVNIS, entonces se saltó livianamente la necesaria justificación de la trayectoria correcta que demandan estos globos, y sin más, los responsabilizó de estos numerosos fenómenos aéreos anómalos en Sudamérica, en 1985.

En este esquema la trayectoria dibujada por Malaterre para los 8 globos lanzados desde Paardfontein en Sudafrica, la superpusimos sobre un correcto mapa de Google para esa zona.
Al trazar un paralelo (línea roja) desde Paardefontein hacia el este, vemos que Paardefontein cuya latitud es 25°24′32″Sur, está en una latitud muy similar a la ciudad de Resistencia en la región del Chaco al norte de Argentina, cuya latitud es 27°27′05″S, vale decir Resistencia tan sólo a 2 grados hacia el sur de Paardefontein.
La trayectoria de los 8 globos MIR muestra una marcada tendencia enfilada hacia mucho más al sur, como Punta Arenas cuya latitud es 53°9’17.39″, vale decir con una diferencia de 26 grados más hacia el sur de Paardefontein.
La presunción de Pacheco de que todos esos globos MIR lanzados entre julio y agosto de 1985 desde Sudafrica podían explicar todos los avistamientos de OVNIS en Sudamérica en esos meses, supondría que además de fallarles su mecanismo de autodestrucción, en vez de seguir su trayectoria normal, siguiendo los pasos de aquel lanzado el 26 de julio), hacia tan al sur como Punta Arenas o Antártida, dirección que insinuaba el dibujo de Malaterre, todos esos globos habrían cambiado bruscamente su dirección hacia más al norte sin ninguna razón científica que lo explicara.
Pero esto le agrega otro problema, por cuanto habría que aceptar a continuación que globos reportados como caidos en pocos días por CNES, no cayeron realmente, sino que sólo soltaron la carga instrumental como el de Punta Arenas, o sólo dejaron de transmitir por fallas telemétricas, pero varios de ellos habrían seguido flotando sin control con un peligro inminente para los vuelos comerciales, cuando las «nubes convectivas» mencionadas por Malaterre, evitaran que los infrarrojo calentaran lo suficiente a estos globos durante la noche y sin sus ya fallidos mecanismos de autodestrucción, continuaran cayendo lentamente con graves riesgos para la aeronavegación, cuando bajaran de los 15.000 metros.
¿ Estaría el CNES en condiciones de exponerse a un accidente y a las demandas judiciales correspondientes, por no supervisar esta grave anomalía en sus ingenios estratosféricos. ?
Realmente la lógica nos dice que no, y que los científicos del CNES si se preocupaban de chequear el correcto funcionamiento de los mecanismos de destrucción de los globos cuando éstos podrían llegar a representar un riesgo para los vuelos comerciales.
La efectiva preocupación del CNES se percibe en la gran cantidad de globos lanzados en Francia y Europa, donde hay un mucho mayor tráfico aéreo que en el hemisferio sur.
En el aeródromo de Gap-Tallard por ejemplo, se realizaron múltiples lanzamientos, pero la mayoría de ellos duraban horas, menos de un día, porque seguramente los científicos a cargo se preocupaban que estos globos no se fueran muy lejos poniendo en riesgo el nutrido tráfico aéreo en ese sector.
Lo mismo ocurría en Aire-sur-l’Adour donde de todos los globos lanzados sólo uno llegó a Turquía y otros 2 a USA.
Lo más seguro es que los mecanismos de autodestrucción de estos globos rara vez fallaron ya que fueron demasiados los que duraron sólo horas porque así lo programaban.
En el caso de los globos lanzados en Paardefontein, los científicos seguramente especulaban con el hecho que los globos en gran parte de su trayectoria volaban sobre océanos y el riesgo en el tráfico aéreo era mucho menor que en Europa.
Pero si un alto directivo del CNES percibe de que uno de sus globos anduvo en Buenos Aires sin haber dado aviso a las autoridades locales, no correspondía que se ufanara de eso sino más bien tenía que preocuparse, especialmente si reconoció que falló el mecanismo de autodestrucción en Punta Arenas.
Por lo tanto estas livianas aseveraciones de Pacheco, suponiendo múltiples fallas a dichos mecanismos para permitir que muchos globos vinieran a Sudamérica y a ciudades importantes con mucho tráfico aéreo, son un agregado más a sus variadas presunciones sin respaldo ni rigor científico alguno.
Por otra parte, agregando objeciones con peso científico a lo anterior, tenemos que hacia el final de su capítulo 17 Pacheco en un párrafo reconoce que :
«Si vemos con detalle las imagenes junto a estas lineas podremos apreciar que en los mapas de la izquierda los globos lanzados entre junio y agosto (invierno), se dirigen hacia el este, presentando una ligera desviación hacia el sur. En cambio, el que fuera lanzado en diciembre (verano) presenta una deriva a la inversa de aquéllos hacia el norte. Esa es la razón por la cual la ruta seguida por la mayoría de los globos lanzados desde Sudáfrica en epoca estival (verano) los aleja de la parte sur del continente.«
Este párrafo que escribió Pacheco es absolutamente correcto pero ni él mismo lo respetó en sus presunciones de la supuesta trayectoria de su globo MIR.
En efecto si comparamos las coordenadas geográficas de Pretoria (Longitud: E28°11’16.19″ – Latitud: S25°44’41.5″) con las de Punta Arenas (Latitud: S53°9’17.39″ – longitud 71°38′22″O) y calculamos la distancia entre las distintas latitudes Punta Arenas se encuentra a 3.082 kilometros más al sur de Pretoria. en un recorrido en espiral de aproximadamente 20.600 km
Entonces tal como reconoce Pacheco la tendencia de los vientos estratosféricos en pleno invierno es hacia el este principalmente con una notoria componente hacia el sur, lo cual provoca que los globos MIR lanzados en invierno en Paardefontein siguieran una trayectoria hacia el este, en espiral bajando hacia el Sur.
Esta tendencia se ratifica en su página de Paardefontein con el caso del globo estratosférico que fue lanzado el 14 de junio de 1973 desde la base del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) Pretoria, en la República de Sudáfrica, el vuelo duró 19 días, (o sea, sólo 4 días más que el de Punta Arenas), tras los cuales «desapareció en la noche polar austral», y se reporta caido en la Antártida, más al sur aún que Punta Arenas:
| 6/14/1973 | 19 d | ISEN 1 | Near Antarctica |
Por otra parte, a pesar que Malaterre menciona un interesante vuelo de 52 días cuando dijo: «El vuelo medio dura unos quince días, alcanzándose el máximo en 1982, cuando un MIR circunnavegó el globo en 52 días.»
No obstante el gráfico de más arriba sólo sugiere un vuelo de menos de 40 días en 1982, mientras que Pacheco en su página web que incluye todos los globos estratosféricos lanzados desde Paardefontein investigados por él, desde el año 1968 hasta 1989, el año 1982 lo menciona con una duración de 53 dias
Lo contrario que menciona Pacheco en ese último párrafo, vale decir que en tiempos más cálidos, época estival o de verano en el hemisferio sur los vientos estratósféricos van hacia el oeste y con una ligera inclinación hacia el norte, también es correcto según se comprobó con el globo MIR lanzado en Paardefontein con fecha:
12/11/1982 53 d ATMOSPHERIC GRAVITY WAVES Final Not known. Balloon ceased data transmition over W Angola.
.
El hecho que después de 53 dias en que dio una vuelta al mundo y pasó por Angola que está´en un paralelo de alrededor de 500 km más al norte de Paardefontein, corrobora esa tendencia hacia el norte en verano.
A partir de estos datos se percibe que los científicos aeroespaciales, tenían una mayor incertidumbre en la duración y destino final de los globos lanzados en invierno que con aquellos lanzados en verano, y por eso las estadisticas muestran que fueron bastantes más los lanzados en verano.
Hay también un tema de costos y de mayores y mejores resultados científicos, cuando los vuelos eran más largos en el verano.
Entonces que Pacheco tenga la presunción sin respaldo científico que el globo que partió el 26 de julio de Paardefontein, haya durado a lo menos 53 días (los mismos que el exitoso caso veraniego anterior), en pleno invierno y pasando por la agresiva región del extremo sur del planeta, después de una incierta e insólita trayectoría hay rematado finalmente en Buenos Aires, realmente debiera tener muy poca aceptación desde una mirada de científicos verdaderamente expertos en este tema, ya que el globo que partió el 26 de julio después de los 15 días fue reportado caido y con recuperación de instrumentos, y por otra parte el globo que ellos lanzaron el 14-06-1973 y que duró 4 días más, también fue reportado caido más al sur, en la Antártida.
Sólo Pacheco se preocupó al menos parcialmente de ese dilema, cuando planteó su presunción sin ningún respaldo científico tampoco, que el globo MIR que se reportó caído en Punta Arenas, siguió hacia el este ( para al menos respetar esa conocida tendencia) sobre el Atlantico y después de un misterioso recorrido posterior de 40 días de duración apareció sorpresivamente el 17 de septiembre sobre Buenos Aires, 4 días antes de terminar oficialmente el invierno.
Al no existir tampoco ningún dato duro científico de esta supuesta trayectoría suya, tendríamos que imaginarnos también supuestas trayectoria para ver si podemos explicar cómo finalmente ese supuesto globo habría llegado a Buenos Aires.
Como hay que justificar un lapso, nada despreciable, de 38 días desde el 10 de agosto hasta el 17 de septiembre, una primera posibilidad imaginada sería que el globo hubiese continuado desde Punta Arenas hacia el este, respetando la conocida tendencia de la trayectoria de los vientos estratosféricos en esa zona, acercándose algo más hacia el sur todavía y dando al menos dos vueltas alrededor de la Antártida, y de ahí, faltando unos pocos días para el 17 de septiembre, lo hubiese cogido el mencionado fenómeno turn around, uno muy precoz por cierto, y hubiese emprendido una enloquecida carrera hacia el nor este en el Atlántico, y ya cerca de la altura de Buenos Aires, en un turn around ya más acentuado hubiese dado un último giro ahora hacia el nor oeste, en la correcta trayectoria veraniega, para mostrarse triunfalmente por todo Buenos Aires y más allá aún.
Todo lo anterior suponiendo que fuera factible que el turn around pudiese darse antes de terminar el invierno en esa zona.

Se ve una posible explicación muy creativa, pero ¿qué tan factible pudo ser si no hay ningún dato duro que la respalde, toda vez que al soltar sus instrumentos en Punta Arenas el supuesto globo sobreviviente habría quedado absolutamente desconectado de cualquier posible rastreo?.
Otros importantes testigos argentinos del OVNI del 17 de septiembre de 1985 en Buenos Aires, no se preocuparon de justificar las correctas trayectorias de los globos MIR y livianamente simplificaron el problema atribuyéndole toda la responsabilidad de los avistamientos de OVNIS en Chile, Argentina, Paraguay y Brasil a aquel globo lanzado en Paardefontein el 26 de julio de aquel año, en una apuesta más osada y menos informada que la de Pacheco.
En tal caso habría que aceptar la siguiente posible trayectoria que no respeta las conocidas direcciones de los vientos estratosféricos en invierno.

Obviamente este esquema que tantos aceptaron era más imposible aún que el de Pacheco, ya que no respeta en absoluto la correcta dirección de los vientos estratosféricos,y supone un alocado turnaround comenzando el 10 de agosto, pleno invierno y tomando una dirección casi totalmente hacia el norte por al menos 7 días seguidos.
Y cómo explicaría Pacheco además el segundo OVNI avistado el 17 de agosto en Santiago, que fue reportado en los medios de prensa y TV chilenos, por muchos testigos muy calificados ?
Obviamente ya no es suficiente la explicación de globos MIR, ya que sólo había uno disponible.
Aquel segundo objeto, fue el que menos se vio, y efectivamente era el que más se parecería a un globo MIR (con forma de pera invertida) pero correspondiente a los MIR de los 90 en adelante y no se parecía a los MIR con forma de zapallo de los 80 que era este caso.
Si Pacheco aceptara que el globo MIR que soltó la carga en Punta Arenas, era el supuesto MIR que se vio 7 dias mas tarde en Santiago, entonces tendría que atribuirle este mismo globo MIR al OVNI que él mismo reconoce que se vio en Puerto Varas, Osorno y Valdivia el martes 13 de agosto, ya que a pesar de que ahí se movió de mar a cordillera, después podría haber proseguido hacia el norte para llegar el 17 de agosto a Valparaiso y de ahi trasladarse a Santiago.
Este OVNI de Osorno tenía las mismas características de duración mucho mayor de lo normal, y esa «luz incandescente» similar a la luz que proyectan los potentes focos de un avión cuando va a aterrizar, segun relato de testigo, en un periódico local.
De aceptar esta posibilidad todavía quedaría pendiente el ¿porqué de este desplazamiento tan cargado hacia el norte contraviniendo toda estadística de los vientos estratosféricos en invierno?
Si Pacheco no se decidiera por esta desviada trayectoria entonces tendría que buscar otro de los escasos globos MIR que van quedando para explicar este otro caso.
También contra esta tendencia hacia el sur de los vientos estratosféricos en invierno, sería el rápido desplazamiento hacia el norte del supuesto globo MIR que de Santiago se desplazó en 2 días, principalmente hacia el norte con una leve componente hacia el este, hasta llegar a la ciudad de Retaguardia, zona del Chaco, en el norte de Argentina, donde increíblemente los vientos estratosféricos supuestamente se habrían detenido completamente por un lapso de 3 días, 19, 20 y 21 de agosto durante los cuales este supuesto globo MIR casi no se movió, todo esto también en pleno invierno y sin fenómeno de turnaround posible.
Según algunos reportes, este supuesto globo MIR incluso habría seguido su viaje más hacia el norte todavía llegando a Paraguay y posteriormente a Brasil.
Simultáneamente el mismo día martes 20 de agosto, en Trelew al sur de Argentina otro OVNI (supuesto globo MIR también?) de muy similares características por su gran luminosidad y prolongada permanencia produjo gran revuelo en dicha ciudad desde las 14.55 hasta las 16.40 horas a lo menos, segun reportes al periódico del lugar.
Pacheco podría aprovechar el supuesto globo MIR de Osorno del 13 de agosto que hubiese continuado con una correcta trayectoria hacia el sur este, hasta llegar a Trelew el martes 20 de agosto.
Pero en tal caso…¿cuando habría sido lanzado ese globo MIR de Pretoria, si no aparece consignado ni por los científicos a cargo ni por el mismo Pacheco?
La explicación de este caso supondría la existencia de un cuarto globo MIR cuya procedencia sería muy difícil de dilucidar, a no ser que aceptáramos la osada presunción de Pacheco de que fueron muchos mas globos MIR a los que les falló su mecanismo de auto destrucción y quedaron deambulando sin rumbo sobre Sudamérica.
Existen leyes internacionales que obligan a las instituciones que lanzan estos globos estratosféricos, de avisar con anticipación a los países por donde circularán, para prevenir posibles accidentes con los vuelos comerciales habituales.
En este caso aquello al parecer no aconteció ni en Chile ni en Argentina, y por el contrario el científico francés Gerard Letrenne del CNES, contactado por Pacheco, se ufanaba alegremente de que aquel extraño objeto era uno de sus MIR, sin considerar que si éstos globos deambulando sin control sobre zonas muy pobladas como las capitales Buenos Aires y Santiago con mucho tráfico aéreo, hubiesen provocado un grave accidente, entonces la responsabilidad del evento hubiera recaido directa o indirectamente sobre él, o sobre el CNES en conjunto, por negligencia en la adecuada supervisión de los mecanismos que destruyen el globo cuando suelta la carga.
Si tantos globos MIR fallaban en ese momento, perfectamente podría darse que también fallara su mecanismo baro-pirotécnico de autodestrucción, mismo que se detona automáticamente cuando sube la presión atmosférica al descender dicho globo bajo los 18 km de altura.
Al sobrevivir producto de estas supuestas fallas y al bajar muy lentamente a alturas menores de 13 km, y al no ser detectados por los radares de aviones comerciales que no están diseñados para captar señales tan débiles, podrían haber sido embestidos por dichas aeronaves con serios riegos de daño en sus motores.
Los escépticos en OVNIS como Pacheco y el astrónomo aficionado Carlos Alberto Demaría, antiguo ufólogo que luego renegó de su pasado, aceptaron felices los diagnósticos de Gerard Latrenne (científico experto en globos MIR pero no en OVNIS): «…En 1993 recibimos una carta del Centro Argentino Investigador de Fenómenos Extraterrestres (CAIFE) con una fotografía de un objeto luminoso en el cielo tomada en Septiembre de 1985 por el observatorio de La Plata en Argentina. Hemos confirmado que ese objeto efectivamente era un Montgolfier Infrarrojo…»
Por su parte mucho antes el 30 de mayo de 1986 Demaría recibió de parte de Daniel Sacotte del CNES:
«Nuestro departamento responsable de las actividades con globos se interesó mucho por su observación y cree que el globo mencionado en su correspondencia, era un globo infrarrojo lanzado desde Sudáfrica durante una campaña que tuvo lugar en julio/agosto de 1985.
Un globo aerostático de este tipo, lanzado el 26 de julio de 1985, alcanzó la Patagonia 18 días más tarde y, tras separarse de su carga, prosiguió su vuelo hasta alcanzar la altitud a la que podía ser destruido sin peligro.«
Aquí, para guardarse las espaldas, se observa la precaución de Sacotte de mencionar la posibilidad de que el errante globo del 26 de julio podía ser destruido sin peligro.
Pero este capcioso argumento es muy discutible, porque si ya había fallado ese mecanismo de autodestrucción baro-pirotécnico en Punta Arenas, ¿que impedía que siguiera fallando en todos las otras ciudades que supuestamente visitó después?
Y si además se había desprendido de todo su instrumental, cómo podría este globo haber recibido una orden electromagnética desde el satélite, para autodestruirse?
¿ No supone esto negligencia y descuido de parte de estas destacadas autoridades del CNES?
¿ Es que en vez de ufanarse tan rápida y livianamente de sus globos, no debiera haberse preocupado mucho de este supuesto fallo, por los accidentes que pudiese haber causado en todas las ciudades con gran tráfico aéreo por donde pasó, y a las cuales además no avisó previamente como exigen los tratados internacionales?
Por su parte su colega del CNES, Gerard Latrenne, fue más irresponsable aún, ya que en su comunicado ni se preocupó de insinuar siquiera que tomaba en cuenta el citado riesgo, esgrimiendo alguna posible solución como su compañero Sacotte.
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6.- Mas trayectorias de MIR erradas, y verdaderos OVNIS inexplicados
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