Entrevista a Eliseo Durán

En mayo del 2000 aproximadamente, cuando llevaba bastante adelantado aquel libro que dejé inconcluso, Octavio Ortiz consiguió con el investigador del tema ufológico, el psiquiatra Mario Duswell, un video-casette con la grabación de algunos programas de televisión que se relacionaron con el avistamiento de los objetos voladores del sábado 17 de agosto de 1985.

En uno de ellos, “Informe Especial” de Televisión Nacional, aparece un testigo, el físico-culturista Eliseo Durán que luego de observar detenidamente con su telescopio uno de los objetos, hizo dos dibujos, mos trando sólo uno de ellos en dicho programa.

A pesar de los casi 15 años de ocurrido el asunto, haciendo las veces de detectives privados logramos ubicarlo y en compañía de Octavio, fuimos a su gimnasio para hacerle una entrevista.

Nos encontramos con un hombre afable, conversador, muy abierto e inquieto por la parte espiritual de esta temática. Al final de la entrevista nos regaló 2 copias a color del objeto que dibujó con el vástago arriba y en otro momento sólo la fuerte luz en la base.

Nos contó que todavía tenía en su poder el telescopio con un lente de 80 milímetros que usó aquella vez, y que por lo que nos describió nos damos cuenta que era de unas medidas muy aceptables para mirar objetos dentro de nuestra atmósfera.  Con este instrumento observaba al objeto abarcando prácticamente todo el diámetro del lente visor.

Premunidos de una grabadora registramos el diálogo que sigue a continuación. Hay que dejar asentado sin embargo, que no presentamos esta entrevista como un dato duro, ya que aquella cinta grabada posteriormente la extraviamos en cambios de casa.
Lo presento como un hecho anecdótico que aclararía muchos aspectos importantes de aquel evento, y sólo para los lectores que puedan confiar en mi palabra.

Sergio.- ¿Se logra acordar aproximadamente a qué hora comenzó a ver este objeto?

Eliseo.- Más o menos desde las 3 hasta las 6 de la tarde.  A mí me avisaron, cuando salí y vi esto tan brillante que me dije:

-¡Una estrella en pleno día, no puede ser!- 

Y partí rápidamente a buscar mi telescopio.  Cuando vi el objeto me llevé tamaña sorpresa, no podía creerlo. Estuvo estático casi todo el tiempo y solamente tenía un leve movimiento como de bamboleo, suavecito. 

Sergio.- ¿Desde dónde lo estaba mirando?

Eliseo.- Yo estaba en Salvador Sanfuentes con República (casi centro de la ciudad)

Sergio.- ¿Me podría indicar con el brazo más o menos a qué altura lo veía?  Eliseo levantó su brazo en posición de casi 50 grados con respecto a la horizontal.  Además agregó que lo veía en dirección nor-este, hacia la cordillera.

Sergio.- ¿Dónde colocó usted su telescopio?

Eliseo.- En la calle, y por eso empezó a llegar mucha gente de mi barrio. Todos querían mirar.  Yo calculo que deben haber pasado por el telescopio, unas 70 personas entre niños y adultos.

Sólo lamento que no tuviese en ese momento mi cámara fotográfica, pues la había mandado recién a arreglar.

Después cuando me la entregaron yo hice el experimento de sacar fotos al visor del telescopio, y comprobé que las fotos salen muy bien.

En ese momento le mostré la foto del objeto envuelto en un círculo, tomada en el observatorio de la Plata y él dijo que era así como habían salido las suyas, y que por eso le daba la impresión que era legítima esa foto.

Sergio.- ¿Cómo era la reacción de la gente que miraba?

Eliseo.- La mayoría salían muy contentos, pero curiosamente había algunas personas que decían que no veían nada, una pura luz no más, y salían molestos, así como de mal genio.  Con el tiempo yo me fijé después que estas personas eran como poco espirituales, muy materialistas y no se llevaban bien con el resto de la gente.

La verdad es que cuando yo estuve mirando me sentía así como tomado, como una cosa así espectacular que no me dejaba moverme y me gustaba.  Incluso le decía a la gente que aprovecharan de ver porque esto no lo iban a volver a ver ni en mil años.

Y les di prioridad a los niños porque algo me decía que los niños eran lo más importante que había, entonces bajé el telescopio para que vieran mejor.

-¡Los adultos que se agachen!- decía yo.

Algunos de ellos decían malas palabras refiriéndose al objeto, y yo les decía que no hablaran mal de eso porque hasta el día de hoy yo presiento que es algo bueno, algo que hay que respetar.  A mí por ejemplo me trajo sanidad.

Sergio.- ¿cómo es eso?

Eliseo.- Por esos días yo hacía tiempo que tenía unos malestares, unos dolores a los huesos, especialmente en el hombro y en la rodilla.  Incluso me costaba entrenar porque no podía echarme mucho peso porque me dolía, y no sabía a qué se debía esto.

Lo extraordinario es que cuando estaba mirando este objeto yo sentía una especie de cosquilleo, y al día siguiente ya no sentía ningún malestar, era como que nunca lo hubiera tenido.

De ahí para adelante yo tuve un cambio en mi vida, empecé a actuar diferente, quizás un poco mejor de como era antes.  Esto me sirvió bastante.   

Sergio.- ¿Vio algún otro objeto aquella tarde?

Eliseo.- Bueno, como a la media hora o una hora que empecé a mirar este objeto, algunas personas comenzaron a ver otro y yo lo enfoqué.  Era como un globo sonda porque tenía la forma típica que yo conocía, más o menos de color café muy clarito. Estaba como a la derecha del otro y se movía como desplazándose con el viento, no como el otro que estaba inmóvil.  Yo pensé que habían lanzado este globo sonda como para despistar a la gente.

También alcancé a ver un avión que andaba por el sector que me pareció que era de la FACH, porque le alcancé a ver una estrella en un ala.

Después volví a enfocar al primer objeto porque era el más impresionante, con forma de OVNI, Dejé fijo el telescopio y ahí comenzó a pasar la gente. 

La luz, el destello que tenía era al lado izquierdo tal como lo puse en el primer dibujo, Y de repente empezó a crecer, a crecer y crecer.  Entonces los muchachos decían:  

-¡Ah, ese es un ovni macho!- 

Apareció entonces este asunto parado por un costado del objeto, que era muy brillante.  Al medio, en la parte central era como incandescente, y hacia los lados tenía colores así como violeta o morado, como colores bonitos.  Así como cuando uno solda al arco, con una luz muy fuerte y brillante. Esos fueron los colores que yo traté de poner en mis dibujos. 

Estuvo así mucho tiempo y después al final este vástago bajó de nuevo.

La cosa que le colgaba hacia abajo algunos la veían como luces o como rayos, yo lo veía como cordeles colgando, todos lo veíamos diferente.

Sergio.- ¿Ese vástago que usted dice que le vio al lado izquierdo, estuvo en esa misma posición todo el tiempo?

Eliseo.-  Sí, así fue. Eso me llamaba mucho la atención y por eso que no creí cuando dijeron que eran globos sonda, porque este objeto estaba inmóvil durante mucho tiempo y con ese asunto parado al mismo lado.

Sergio.- ¿Se acuerda como era la parte de arriba del objeto? 

Eliseo.- Era como un color así…  como un aluminio así…  medio como… no tan transparente, pero como el aluminio pulido, bien bonito.

Ese día cuando mi señora miró, en esa parte de arriba también le vio como unas rayas parecidas a las de abajo.  Yo no vi bien las que ella decía pero igual se las puse al principio en el dibujo.  Después con el tiempo traté de borrárselas, porque no estaba seguro. 

Las rayas que yo le vi en la parte de abajo eran como parte de la estructura.  Como que fueran las junturas de planchas que formaban esa estructura.

Sergio.- ¿Cuánto rato miró el otro objeto que usted asoció con un globo sonda?

Eliseo.- Fue muy poco tiempo porque no era tan espectacular como el otro, yo lo veía como algo más terrestre. Yo le perdí interés y me concentré en el otro que era impresionante.  Las tres horas se pasaron volando, tenía como brillo y vida.

Sergio.- ¿Se comunicó usted con algún ufólogo o científico en aquella época?

Eliseo.- Sí,  por el  diario me enteré que el astrónomo Carlos Torres tambíen había visto  el  objeto  y  logré  ubicarlo  por  teléfono.  En  un  comienzo  él estaba  muy entusiasmado,  no cabía  en sí de  lo que había visto.  Conversamos  mucho  y  nos comunicamos muy bien.

Pero cuando lo llamé la segunda vez el ya se cerró, me dio la impresión que como que había recibido órdenes de no hablar mucho. 

Tiempo después, en otra oportunidad, yo venía de regreso del norte donde había ido con mi telescopio a ver al cometa Halley.  Cuando pasé por Lampa vi caer una especie de aerolito.  Pensé que esto le podría interesar al señor Torres y lo llamé al día siguiente al observatorio donde trabajaba.  Me contestó una persona que me pareció que era como su jefe que me empezó a sonsacar quien era yo, que cómo conocía al señor Torres, y cuando le hablé de ovnis me contestó secamente que no había habido ningún ovni. Yo me sentí tan mal que preferí cortarle y nunca más he vuelto a llamarlos.

Sergio.- ¿Cuando dejó de ver usted el objeto?

Eliseo.- Cuando se empezó a meter en la bruma, en el smog que siempre hay en Santiago.  Empezó a bajar lentamente, se demoró como media hora, pero todavía era de día.

Sergio.- ¿En qué momento se le ocurrió hacer el dibujo?

Eliseo.- Al día siguiente, domingo en la mañana por el Canal Nacional de Televisión pidieron testigos que hubieran visto con telescopio estos objetos, porque unas universidades de Europa, Japón y EEUU, estaban interesadas en hacer un estudio de esto.

Deja un comentario