8.- Espejismo tan artificioso y rebuscado que resultó equivocado

Tenía mucha razón Eduardo Pacheco para reconocer que aquella bendita «columna luminosa» o «cilindro» que vieron Demaría y otros testigos, sobre el supuesto globo MIR, representaban un auténtico dilema insoluble para los escépticos en OVNIS.
Así lo planteó en un párrafo a comienzos de su capitulo 14:

«Todo el asunto era como un gran rompecabezas, en donde faltaban algunas piezas, o había grandes porciones del conjunto que estaban armadas pero no coincidian con el resto, por ello a fines de 1999 me encontraba nuevamente en un punto muerto. Pasaba interminables horas frente a la pantalla de mi PC observando casi hasta el hartazgo las fotos del objeto con esa bendita «columna luminosa» que destruía una y otra vez todos mis intentos de hacer encajar al «ovni del 17» en el molde que según la evidencia (mejor le cabía: un globo.

¿ A cuál evidencia se refiere Pacheco si nada aquí es evidente ni científicamente correcto en sus argumentos?),

Era evidente que su origen era el reflejo del sol sobre el objeto, pero su ubicación no tenía lógica ya que la mitad transparente del MIR era la inferior. ¿Como podía explicarse entonces la ausencia de cualquier rastro visible de la mitad superior del cuerpo del objeto junto a la columna luminosa?.»

Aquí Pacheco reconoce que se sentía presionado a hacer encajar su explicación de globo MIR a la fuerza, o como fuera, para transformarlo en ese molesto OVNI del 17, con su forma tan atípica.

Reconocía también que la parte inferior del globo MIR que es transparente, tendría que ser la que permitiera ver el fondo azulado del cielo y no la parte superior recubierta por una delgada capa de mylar que evita que escapen por ahí los mencionados infrarrojos, pero que además, de día reflejan en parte los rayos solares y al mismo tiempo calientan el aire interior durante el día, permitiendo el ascenso del globo.
Recordar que la parte inferior es transparente, para permitir que los rayos infrerrojos emitidos por la tierra puedan acceder sin freno al interior del globo, y así subirle un poco la temperatura para evitar que éste caiga, especialmente durante la noche en que baja tanto la temperatura.

También, a la pasada, Pacheco emite un juicio terminante al referirse a la gran luminosidad sobre esa columna, cuando dice;
«Era evidente que su origen era el reflejo del sol sobre el objeto».

Pero ¿Qué tan evidente era que fuese sólo reflejo del sol la gran luminosidad?
Con el manejo extraordinario de las energía que exhiben los OVNIS, con un adelanto tecnológico que aparenta ser magia para nosotros,
¿Qué les impide poner en su naves un verdadero cilindro rotatorio con «celdas solares» como lo vio Demaría, y a traves de ese cilindro y sus celdas, emitir una luz aún más poderosa que los rayos solares, de modo que fueran vistos por tantos testigos a más de 20 km de distancia, porque sus ocupantes tenían sus motivos y así lo deseaban?

¿Cuántos verdaderos y no supuestos globos MIR siguiendo su correcta trayectoria según la dirección de los vientos estratosféricos del momento, pasaron sin pena ni gloria por muchos lugares sin provocar la tremenda conmoción que produjeron los OVNIS de 1985, porque dichos globos no reflejaban tanta luminosidad?

Entonces Pacheco y sus ayudantes, devanándose los sesos y forzando contra viento y marea la evidente realidad de la extraña forma del OVNI, finalmente discurrieron un artificio, una simple estratagema para hacer creer a los escépticos de los OVNIS, que la parte superior del globo sonda se esfumaba porque se transformaba en un espejismo del cielo circundante.
Y como a los escépticos les acomodaba creer en eso, aceptaron la suposición que no tiene ningún respaldo científico conocido, y no investigaron más a fondo.

En el capítulo 12 de su sitio, Pacheco plantea lo siguiente:

«El MIR de la década de los 80 y el MIR de hoy. Dos versiones distintas de un mismo globo.»

  1. «En la imagen junto a estas lineas, vemos un esquema de las diferentes partes constitutivas del globo estratosférico MIR en la actualidad (derecha) y en la década de 1980 (izquierda).

    Esta comparación es importante ya que la forma de los MIR utilizados durante los primeros vuelos en los años 80’s era mucho mas cilíndrica, tal y como se aprecia en el esquema. Eso estaba directamente relacionado con su composición estructural ya que el tren de vuelo que sostiene los instrumentos bajo el globo se anclaba a la cara interna de la parte superior del balón. De esta forma, el peso de la carga útil tiraba hacia abajo la parte superior y le concedia esa forma mas achatada en su ápice. El cambio que se introdujo a partir de la década de los 90’s fue consecuencia del estudio de las performances del balón.

    El detalle cobra importancia a la hora de evaluar la posible culpabilidad de este aeróstato en el avistamiento de 1985. Algunos investigadores rechazan de plano la hipótesis del globo Francés como explicación, aduciendo que el esquema proporcionado por el CNES (modelo actual) difiere notablemente de lo observado ese día sobre la capital Argentina.»

En este párrafo Pacheco reconoce que el supuesto globo MIR de 1985 tenía que ser de la primera forma del dibujo, porque antes de 1990 tenían esa forma achatada, que mencionó también el ingeniero chileno de la Nasa, León Villán, en nuestro capítulo 2.


Y también como lo dibujó Jean Pierre Malaterre, el científico francés, cuyo testimonio es el de mayor validez, porque era un científico especializado en el tema, y aquel que trabajó precisamente con ese globo:

Sin embargo Pacheco intenta hacernos creer que el supuesto espejismo discurrido por él y sus colaboradores, mimetizaba el cielo azul de manera tan perfecta, que hacía desaparecer toda la superficie aluminizada, dejando visible tan solo la bendita columna luminosa, que también quedaba perfectamente perfilada contra el cielo azul, y emitiendo sus poderosos rayos luminosos.

De esta forma la mencionada parte superior se hacía total y perfectamente invisible, vale decir, desaparecía completamente sin dejar el más mínimo rastro, ni mostrar absolutamente nada de la mencionada superficie.

Realmente esta forzadísima teoría, no resiste un adecuado análisis de los fundamentos ópticos de esta suposición.

La animación con gif que nos presenta para ejemplificar este fenómeno, deja mucho que desear en cuanto a la verdadera forma que tenían los globos MIR en ese año 1985.

Muestra una forma totalmente esférica, algo más parecida a los globos MIR posteriores a 1990, y también la supuesta columna luminosa parece mucho más ancha que el vástago cilíndrico que vieron, dibujaron o fotografiaron varios testigos, como Demaría, Rodrigo Baos, el Dr. Sglietti y el observatorio de Mar del Plata.

Tal como lo reconoce Pacheco esa parte superior debía ser mucho más achatada porque en 1985 el cordel que sostenía la carga de instrumentos se anclaba a la parte inferior de esa superficie superior de mylar, y por lo tanto se producía un aplastatamiento en esa parte.

La animación que debiese haber presentado, para haber recordado mejor a la verdadera forma que tenían los globos MIR en el año 1985, tendría que haberse parecido un poco más a la siguiente:

El problema con esta suposición de Pacheco, es que los bordes del objeto de la foto del observatorio de Mar del Plata, y especialmente el borde superior, es demasiado perfecto, esta muy bien delimitado y perfilado nítidamete contra el cielo del fondo.
Ese contorno muestra líneas curvas perfectas sin discontinuidad, y además con una insinuación de volúmenes curvos apuntando hacia el centro del objeto, efecto que un verdadero globo MIR no podría exhibir ya que la superficie donde se une la capa de mylar con el plástico transparente, es más irregular.
Podemos conceder que la superficie de aluminio de la capa de mylar que tiene un globo MIR en su parte superior, puede reflejar en alguna medida el cielo que lo rodea, pero este fenómeno nunca va a hacer desaparecer completamente esa superficie porque siempre hay bordes, arrugas y dobleces del globo que van a hacer variar los niveles de claro- oscuro o luminosidad y sombras sobre esa superficie, y eso se va a notar, a lo menos, en el contorno externo del globo, sobre todo al observar el objeto con telescopios poderosos como el de Mar del Plata.

En su sitio web Pacheco muestra un globo MIR, no el de 1985, sino uno más moderno, pero ambos comparten esa capa superior de mylar que puede tener un cierto efecto reflectante.

Nótese que en la superficie superior de mylar de este globo, si bien refleja en parte el cielo, muestra una tonalidad más oscura que la del fondo y por lo tanto se percibe el borde superior, vale decir ese borde no desaparece, no se hace invisible.
Mas abajo se notan muchos sectores blancos que se entiende que son diversos reflejos de la luz del sol, y estos reflejos solares no forman precisamente una sola columna luminosa.

Mas abajo en el globo, a pesar que sabemos que hay un material plástico transparente para facilitar la entrada de los rayos infrarrojos, sin embargo esta zona también presenta variados sectores más oscuros.

Pacheco podrá argumentar que el globo está recién en el momento de su lanzamiento, cerca de la tierra y no está totalmente inflado aún.
Podemos conceder también eso y preveer que la apreciación visual va a cambiar un poco cuando el globo está a grandes alturas.
Pero ¿ podemos asegurar que toda la superficie de mylar va a desaparecer totalmente sin que se note ninguna irregularidad en su superficie, y en cambio aparezca mágicamente una única e inexplicable columna demasiado luminosa?
No sería más lógico pensar que en algún sector del globo, el borde superior de la superficie de mylar tendría que notarse, como lo hace la del globo en tierra.


En la siguiente imágen sugerimos esta hipotética posibilidad para un supuesto globo MIR de 1985.

Lo concreto es que no tenemos fotos de globos MIR de la década de los 80, tomadas con telescopios cuando éstos estaban a más de 20 km de altura.
Si Pacheco las hubiera encontrado y éstas hubiesen mostrado lo que confirmaba su suposición, entonces indudablemente las hubiera exhibido en su sitio web.

Pero hasta el día de hoy -donde podemos encontrar en Internet muchas fotos y datos antiguos- no existen sin embargo registros de fotos de globos MIR de esa época ochentera, y concretamente volando en la estratósfera.
Las primitivas versiones de Internet comenzaron en 1969, pero oficialmente se empezó a usar el 1 de enero de 1983.

Posteriormente el desarrollo y crecimiento de las redes fue gradual y en 1985 aún no estaba tan masificado.
Considerando que la fotografía a color estaba ya muy desarrollada en esa época, si se hubiesen tomado fotos a través de un telescopio, de globos MIR flotando a mas de 20 km de altura, podrían existir registros accesibles por Internet en la actualidad.

Sin embargo desafiamos a los lectores que lo intenten y se darán cuenta que todavía no han aparecido tales fotos.
Si buscamos la razón para esto, podemos deducir que los pocos científicos que se han dedicado a esta acotada área de investigación y desarrollo de la navegación de globos en la estratósfera, normalmente están muy ocupados y no tienen tiempo, ni intención de darse el trabajo -no menor- de conseguir un buen telescopio para enfocar un globo estratosférico en pleno vuelo a mas de 20 km de altura, y además acomodarle una cámara fotográfica para tomarle fotos.
Y todo este trabajo,¿ para qué lo harían, con qué objetivo?
Ciertamente les interesa que el lanzamiento de estos globos sea exitoso, y poder sortear todas las dificultades de este proceso.


Es en ese momento del despegue, donde además tendrán muchas más facilidades para tomarle fotos, porque los tienen más cerca, más a mano.
Pero una vez que el globo se soltó de las mangueras de inflado y comienza su ascención y luego un más rápido desplazamiento horizontal, cada vez se hace más dificil el seguimiento visual de dicho globo.
Sería insólito que ellos salieran con sus telescopios y camaras arriba de un vehículo abierto, persiguiendo dichos globos para tomarles fotos en altura.

Podrían alertar a algún colega de buena voluntad, que cerca de sus cielos iba a pasar uno de estos ingenios para que se preparara con anticipación y les tomara buenas fotos, pero, todo este esfuerzo no menor, con qué utilidad para esos científicos?

Debemos suponer entonces que los científicos a cargo, van a concentrar su tiempo y todos sus esfuerzos en hacer un seguimiento y recopilación de todos los datos científicos que la carga instrumental que portan dichos globos, les transmite a distancia a través de ondas electromagnéticas.

De ese modo van a poder hacer un seguimiento a distancia, pero sin la capacidad de dirigir o controlar la trayectoria de estos ingenios, ya que todavía son de una tecnología muy precaria y carecen de una propulsión propia. Sólo se desplazan hacia donde la trayectoria de los vientos estratosféricos los quieran conducir.

En base a toda la lógica deducción anterior nos podemos preguntar, ¿qué científico es realmente experto en fotos de globos MIR de 1985 a más de 20 km de altura, tomadas con telescopios, si estas fotos nunca existieron?

¿ Cómo y por qué los científicos del CNES, pudieron entonces llegar a aseverar tan vehementemente que la foto del observatorio de La Plata correspondía a uno de sus globos MIR?
Por otra parte ¿cuál de esos científicos era además experto en verdaderos OVNIS?
Con toda seguridad podemos presumir que no hubo científicos con esas necesarias características para emitir un veredicto tan categórico, y los que así lo hicieron sólo especularon pero pero aun así aseguraron que aquello era uno de sus globos, con la esperanza de ser creidos por el peso de sus curriculums académicos.

Dado la sitemática política de ocultamiento del fenómeno OVNI de parte de las altas esferas militares y politicas de la mayoría de los países, y especialmente de los más desarrollados, los científicos en general, y especialmente los de aqella época, no creían en OVNIS, no se preocupaban mucho del tema porque pensaban que cualquier avistamiento de objetos extraños en el cielo, denunciado por gente de la calle, era fruto de su imaginación exhacerbada, por su falta de cultura científica, y todo lo que decían ver era perfectamente posible de explicar con fenómenos naturales conocidos, y entre las explicaciones más reiteradas se encontraban las de globos meteorológicos y sondas, además de los satélites.

Los escépticos en OVNIS como Pacheco y el astrónomo aficionado Carlos Alberto Demaría, antiguo ufólogo que luego renegó de su pasado, aceptaron felices entonces los diagnósticos de los científicos del CNES considerando al globo MIR lanzado el 26 de julio de 1985, como el responsable del avistamiento del 17 de septiembre de ese año.

Al parecer el primero que los consultó fue Demaría (del CAIFE) pocos días después del 17 de septiembre. Al no tener respuesta los volvió a consultar en noviembre del mismo año y la respuesta la vino a recibir el 30 de mayo de 1986 firmada por Daniel Sacotte del CNES:

«Nuestro departamento responsable de las actividades con globos se interesó mucho por su observación y cree que el globo mencionado en su correspondencia, era un globo infrarrojo lanzado desde Sudáfrica durante una campaña que tuvo lugar en julio/agosto de 1985.

Un globo aerostático de este tipo, lanzado el 26 de julio de 1985, alcanzó la Patagonia 18 días más tarde y, tras separarse de su carga, prosiguió su vuelo hasta alcanzar la altitud a la que podía ser destruido sin peligro.«

(Nótese esta engañosa y retorcida explicación.
Primero poco exacta porque los científicos que reportaron ese caso especifico dijeron que había durado sólo 15 días su vuelo y cayó en Punta Arenas donde Juan Barrientos recuperó los equipos y los envió de regreso a Francia.
Luego no explica por qué el globo se «separó de su carga» cuando esta posible pérdida de equipo muy valioso sólo debiera darse cuando el globo bajaba peligrosamente de altura, seguramente debido al frío, y tampoco explica por qué el globo siguió su vuelo siendo que éste contemplaba un mecanismo baro-pirotécnico que aseguraba la destrucción de dicho globo. Por una parte Sacotte reconoce que su departamento es el responsable de las actividades con globo, pero disimuladamente no reconoce que el hecho de que el globo no se hubiera destruido, ponía en riesgo a las aeronaves comerciales que pudiesen haberlo impactado, y eso implicaba una gran responsabilidad de él también.
Luego añade la engañosa figura de: «tras separarse de su carga, prosiguió su vuelo hasta alcanzar la altitud a la que podía ser destruido sin peligro.«
En esta frase reconoce ya implícitamente que el globo había descendido a alturas peligrosas para la aeronavegación, tanto de bajada como de subida hasta «la altitud a la que podía ser destruido sin peligro.«
Tampoco aquí explica cómo hubieran logrado destruirlo si el globo ya había soltado sus equipos de comunicación, o es que le quedaba a éste, algún pequeño dipositivo de acción a distancia que hubiese permitido accionar ese mecanismo baro-pirotécnico de autodestrucción:
Pero sieste mecanismo ya había fallado al bajar peligrosamente el globo, que asegura que en un segundo intento hubiera funcionado, y aun en el caso de que pudieran haberlo hecho, por qué no lo activaron prontamente y lo dejaron recorrer supuestamente desde Punta Arenas hacia Valparaiso, luego a Santiago, luego a la ciudad de Retaguardia en el Chaco argentino y luego lo dejaron llegar hasta Buenos Aires, con un mucho mayor riesgo de accidentes con el mayor tráfico aéreo de aquellas ciudades?

Por su parte Eduardo Pacheco consultó a los franceses muy posteriormente, probablemente entre el 2001 y el 2005 en que él levantó su pagina web.
Le contestó Gerard Latrenne (científico experto en globos MIR pero no en OVNIS) y en su capítulo 12 Pacheco lo cita contestándole:

«…En 1993 recibimos una carta del Centro Argentino Investigador de Fenómenos Extraterrestres (CAIFE) con una fotografía de un objeto luminoso en el cielo tomada en Septiembre de 1985 por el observatorio de La Plata en Argentina. Hemos confirmado que ese objeto efectivamente era un Montgolfier Infrarrojo…»


Es indudable el curriculum académico de ambos científicos:

En cuanto a Daniel Sacotte después de graduarse, obtuvo una beca. para estudiar en el Laboratorio de Física Estelar y Planetaria del CNRS en Francia. Después de completar sus estudios, su primer puesto fue como ingeniero en la Dirección de Programas Espaciales del Centro Nacional Espacial Francés (CNES) en 1973.
Luego ocupó varios cargos en el CNES en los campos de la astronomía, la microgravedad y los vuelos espaciales tripulados antes de convertirse en asesor técnico del entonces Ministro francés de Investigación y Tecnología, M. Curien, en 1984.

Más experto aún en en globos MIR parece Gerard Letrenne participando en 23 publicaciones científicas, la mayoría relacionadas con globos MIR.
Sin embargo una de ellas titulada Gestión de vuelos de larga duración
comienza con el párrafo:
«Los vuelos de larga duración (LDF) requieren de una gestión especial para tomar las mejores decisiones en cuanto a consumo de lastre e instante de separación. A diferencia de los vuelos de corta duración, donde las condiciones meteorológicas son relativamente bien conocidas, para LDF necesitamos incluir la precisión del modelo meteorológico en las simulaciones de trayectoria. Las dispersiones en los campos del modelo (viento, temperatura y flujos IR) podrían hacer que la misión sea incompatible con las normas de seguridad, las zonas autorizadas y otros requisitos de vuelo», y posteriormente tiene otro parrafo que dice:
«El objetivo es tomar la mejor decisión según la situación global para obtener la mayor duración de vuelo con un riesgo mínimo para la población.»…se observa en ambos párrafos una gran preocupación de los científicos por contemplar «normas de seguridad» circulando por «zonas autorizadas» con un riesgo mínimo para la población.

No obstante, ninguna de estas precauciones se habría cumplido, si fuera cierto lo que plantea Pacheco de que varios de los 8 lanzamientos de globos MIR desde Paardefontein en julio y agosto de 1985, habrían llegado a Sudamérica, sobrevolando por ciudades densamente pobladas como Buenos Aires, Santiago, Resistencia en el Chaco y Trelew en el sur de Argentina.

Tampoco se entiende la liviana despreocupación de Letrenne de reconocer la autoría del objeto del 17 de septiembre sobre Buenos Aires:
«Hemos confirmado que ese objeto efectivamente era un Montgolfier Infrarrojo…»
Hay que tener en cuenta que aunque en el momento del lanzamiento de estos globos hay un mucho mejor control para evitar posibles accidentes, no ocurre lo mismo al finalizar su vuelo, especialmente cuando la carga instrumetal es liberada para que descienda más lentamente en paracaida, ocasión en que al bajar de los 15 kilómetros bien podría impactar un avión en pleno vuelo.
A pesar de que no son frecuentes los accidentes producidos por globos de distintos tipos al finalizar sus vuelos, la probabilidad de estos eventos no es nula, y hay una obligación de las instituciones que lanzan estos globos de avisar y coordinar con los países por donde ellos calculan que sus globos pueden pasar.
En este video el periodista científico colombiano, Nicolás Bustamante, hace un muy buen análisis de estas probabilidades entrevistando a dos expertos, a propósito del caso de un globo que impacto a un avión de pasajeros de la aerolinea Avianca en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá, el 31 de diciembre de 2020.




Ciertamente el curriculum académico de Sacotte y Letrenne son notables, pero,….. ¿cuántas fotos de globos MIR a 20 km de altura, tomadas con telescopios, habrán visto en su vida, para así tener la experiencia visual y poder compararla con este extraño objeto?

Sólo con una experiencia así, con la seguridad de haber contemplado previamente una foto tomada mediante telescopio, de unos de sus globos MIR a mas de 20 km de altura, y además exhibiendo ese extraño cilindro brillante, podía un científico tener la certeza de decir que la foto que le mostraron era también uno de sus verdaderos globos MIR.

Sacotte al año siguiente del evento (1986) le contestó a Demaría que «creía que era un globo MIR», y no dio 100% de seguridad como si lo hizo muchos años después Letrenne consultado por Eduardo Pacheco, basándose probablemente en esa previa «creencia» de Sacotte.

Por otra parte en el primer párrafo de la publicación mencionada de Letrenne la frase: «necesitamos incluir la precisión del modelo meteorológico en las simulaciones de trayectoria», implica el reconocimiento de tendencias estadísticas en la dirección de los vientos que ya hemos mencionado (los globos lanzados en invierno desde Paardefontein iniciando su trayectoria hacia el este y describiendo una espiral de bajada hacia el polo sur), pero que tampoco se habrían cumplido si fuesen ciertas las presunciones de Pacheco, en los 8 globos lanzados en el invierno de 1985.

Estos 8 globos que según Malaterre comenzaron bien con esa trayectoria en espiral descrita hacia el este con ligera inclinación también hacia el sur, pero la mayoría cayeron en el mar a los pocos días lo que denota su precariedad y su falibilidad.

Y sin embargo Pacheco se atreve a sugerir que el globo que fue reportado caido en Punta Arenas según la suposición de Pacheco tendrían que haber sobrevivido a la caida reconocida por Malaterre, y luego haber iniciado una insólita trayectoria contraviniendo todas las estadisticas de la dirección de los vientos estratosféricos, en pleno invierno, a partir del 10 de agosto.

Según lo sugerido por Pacheco el resucitado globo que salvó milagrosamente de su autodestrucción en Punta Arenas, luego tendría que haberse dirigido casi en linea en línea recta hacia Valparaíso para llegar allí el 17 de agosto 1985, y luego virar bruscamente hacia el este en dirección a Santiago. y luego continuar su loco derrotero desafiando todas las estadísticas para llegar a en 3 días a Resistencia del Chaco argentino donde estuvo otros 3 días, 21, 22 y 23 de agosto, estático en el mismo lugar, para luego desaparecer

¿Por qué en esta larga discusión nadie ha exhibido una foto previa similar al OVNI de 1985, que fuese tomada antes de esa fecha por el CNES?

Porque seguramente no existieron, ya que a los científicos encargados lo que siempre les interesó por sobre todo, fueron los datos técnicos que estos ingenios podían aportarle en sus investigaciones de la capa de ozono, de las ondas gravitatorias, de la humedad en la estratósfera, etc.

Un verdadero globo MIR a mas de 20 km de altura, fotografiado mediante un telescopio

A comienzos de mi investigación en este caso como lo mencioné anteriormente, probablemente alrededor del año 2004, me hacía esta misma pregunta:

¿ Existirá históricamente en Internet alguna fotografía de un verdadero MIR situado a la altura que llega a más de 20 km, tomada necesariamente con un buen telescopio?
Después de una larga y afanosa búsqueda, finalmente llegué a la foto de Bauru, que me produjo tanta satisfacción como el objeto de Tamsworth a Pacheco.
La gran dificultad para encontrarla me hizo volver a preguntarme ¿cómo pudieron los altos ejecutivos del CNES Sacotte y Letrenne llegar a aseverar tan despreocupadamente, que los raros objetos que les mostraron eran efectivamente sus globos MIR, si en esa epoca ningún científico tuvo interés en sacar fotos a sus globos volando a su máxima altura y no tenían antecedentes para comparar?
y ¿cómo se atrevieron a reconocer con tanto desparpajo que sus globos eran tan falibles que podrían haber provocado accidentes aéreos en su devagar sin control por toda sud América?

Al parecer a esta foto que pareciera ser la única de su tipo existente en toda la web, llegó también el hábil investigador argentino Ricardo Gómez, citado por Pacheco en su anexo documental hacia el final de su sitio web.
Pacheco se refiere así al sitio web de Gómez :

OVNI Sobre Buenos Aires

Sitio web desarrollado por Ricardo Gomez, en donde su autor expone su posición sobre el suceso (del que fue testigo y protagonista) y expone su creencia de por que lo que se vió ese día sobre Buenos Aires no fué un globo. Desde el año 2009 con el cierre de Geocities por parte de Yahoo, el sitio no se encuentra accesible. Se desconoce si su autor lo ha vuelto a crear en algun otro servidor. El vinculo es a la «copia virtual» en Archive.Org.

En todas las páginas de su sitio Ricardo Gómez muestra una gran agudeza para captar detalles que a muchos se le pasaron por alto, y por lo tanto es absolutamente recomendable revisar completo su trabajo, especialmente aquellos que quieran llegar a conclusiones mejor informadas y a la verdad de fondo en este caso.

Por mi parte creo que mi trabajo es muy complementario al suyo, y pienso que he podido aportar detalles que el no vio o no tuvo acceso en su momento.

Específicamente en cuanto a la foto de un verdadero globo MIR fotografiado a una altura superior a los 20 km, Gómez lo plantea así:

«Y Para finalizar la cereza del postre, la foto de un verdadero MIR en vuelo a su altura de trabajo, al que le superpusimos el croquis de la CNES que define su forma…..»



Sin embargo Gómez no agrega nada más respecto al origen de esta foto.

Cuando en mi búsqueda independientemente de su trabajo, descubrí esta foto, también averigüé que fue tomada en febrero de 2001, durante un proyecto de investigación denominado HIBISCUS, desarrollado por expertos de la CNES, la agencia espacial francesa, con el apoyo de técnicos del IPMet (Instituto de Pesquisas Meteorológicas), situado en la localidad de Bauru a 330 km al oeste de Sao Paulo, Brasil.

Esta es la foto de un verdadero globo MIR cuya única diferencia con aquel lanzado el 26 de julio de 1985, es que por ser posterior a 1990 no tiene la forma achatada, más bien cilíndrica del de 1985, tal como lo reconoce Pacheco.
Vale decir en este globo el cordel sujetando la carga ya no pendía de la superficie interior de la cara superior del globo, sino del extremo inferior del globo, y por lo tanto su forma era más similar a una pera invertida.
Sin embargo todas las demás caracteríticas son comunes, especialmente la delgada capa de mylar en su parte superior.

En esta foto se observa que en esa superficie efectivamente se refleja el sol en la superficie superior aluminizada, pero abarcando una porción mucho más ancha que la delgada columna o cilindro en la foto de Mar del Plata, y lo más importante de todo:

NO DESPARECE LA SUPERFICIE SUPERIOR DE MYLAR CONFUNDIÉNDOSE CON EL CIELO.

La retorcida explicación que desarrolló Pacheco en conjunto con sus colaboradores suena como una elaboración retórica de antiguos sofistas griegos, que envuelven y distraen, pero en el fondo no tienen ningún sustento real verdaderamente científico:

Pacheco comentaba:

«Siguiendo el consejo del editor, le escribí a Winker interiorizándolo del objeto de mi investigación e incluyendo en mi mensaje las fotos del suceso y la entonces recien descubierta imagen de Tamsworth.

Luego de unos días, muy amablemente me contestó que si bien él no había participado del programa MIR, debido a su experiencia en el medio los conocía muy bien. Acto seguido me explicó que cuando el MIR se encuentra en la estratósfera y plenamente expandido, la superficie aluminizada de la mitad superior del globo, funciona como un gigantesco espejo. Esto hace que dicha mitad refleje su entorno provocando que adquiera el aspecto del cielo circundante, mimetizándose.

Literalmente, es como si la parte aluminizada del MIR «absorbiera» el color del firmamento a su alrededor. Si esto ocurre un día despejado, la ausencia de nubes se traduce en falta de un elemento de contraste, provocando que aún en condiciones ideales de observación desde tierra, el borde exterior del cuerpo del balón desaparezca y la incidencia de los rayos del sol sobre él creen esa columna luminosa que parece ubicarse encima del globo pero que en realidad está situada en el cuerpo mismo del aeróstato.«

A la luz de esta foto del verdadero globo MIR del proyecto HIBISCUS, con certeza se comprueba que todo lo que argumentan Winker y Pacheco lo más seguro es que sea falso.

Un espejismo si puede darse pero bajo circunstancias muy especiales que en este caso no se dieron.

Un verdadero espejismo depende mucho de el ángulo de visión del observador.
En este caso distintos testigos vieron o fotografiaron el mismo objeto con su «bendita» columna luminosa y eso se dio desde distintos angulos de observación, más cerca o más lejos del objeto, en distintos lugares como Santiago, Resistencia, Buenos Aires y también Tamsworth en Australia, por citar sólo los casos que cuentan con respaldos gráficos.
También se vio esta columna luminosa a distintas horas, en la mañana y en la tarde, con el sol en distintas posiciones.
¿ No es mucho exigirle a un supuesto espejismo, que se mantenga inalterable, mimetizandose perfectamente su superficie de mylar con el fondo azul del cielo, permitiendo que dicha superficie desaparezca por completo, y en su lugar queden bordes curvos nítidamente perfilados contra el cielo de fondo, a pesar de tan diversas condiciones ambientales, horas del día, altura del sol, y ubicaciones de los observadores ?
¿ Y que la «bendita» columna luminosa se mantenga siempre por encima del objeto y no por un costado de un supuesto globo, como le gustaría a Pacheco ?


Para graficar esta diversidad de testimonios y compararlos -todos con la columna incluída- juntamos todos los objetos vistos por testigos en Chile y Argentina.

Al observarlos todos detenidamente podemos percatarnos que la mayoría de estas fotos o dibujos, muestra el objeto desde abajo como era de esperarse porque todos los testigos estuvieron observándolo desde abajo por lo menos a 20 km de distancia, cuando éste les pasaba por el zenit y estaba justo encima del observador.
Sin embargo cuando el objeto empezaba a desplazarse alejándose horizontalmente del observador, éste podía empezar a ver cada vez más de la parte de arriba del objeto, si tenía un buen telescopio que compensara la perdida de definición del objeto al ir alejándose.

Había sólo dos posibilidades de que el observador pudiera ver más de la superficie de arriba del objeto:
La primera era si el objeto giraba un poco alejando su cola en el sentido contrario del eje de visión del observador, y por lo tanto mostrándole parte de su superficie superior.
Este leve bamboleo del objeto se puede apreciar que sí ocurrió contrastando las fotos de él tomadas por el astrónomo australiano Gordon Garradd en Tamsworth, por el observatorio de Mar del Plata, y por el astrónomo aficionado Carlos A. Demaría.

El de posición más vertical es en las fotos del observatotio de La Plata.
En el de Tamsworth su cola está un poco más inclinada hacia la izquierda, mientras que en la foto de Demaría esa inclinación es mayor aún.
Si en vez de girar a la izquierda el observador hubiera sorprendido al objeto inclinando su cola hacia atrás, alejándose de dicho testigo, entónces éste podría haber captado más esa superficie superior dándose cuenta que su vista cambia respecto a la de los demás y que en su caso lo que veía era más dificl encajarlo con la suposición de espejismo.
Al parecer de todos los testigos esta alternativa se dio más en los testigos chilenos Eliseo Durán, un poco también en el dibujo de Rodrigo Baos, bastante más en el del Dr. Germán Saglietti cuando dijo: «yo lo vi más bien como dos platos unidos, como que tenía un borde que formaba una pequeña pestaña, digamos….estos dos platos unidos tenían distinto color.
La parte inferior, el plato inferior era de color opaco, pero metálico (no guardaría relación con el plástico transparente del supuesto MIR), un tono similar al del acero inoxidable (más propio de un OVNI) que es metálico pero no brilla mucho, y la parte superior, el plato superior era más bien transparente…»


La segunda alternativa para ver algo más de la superficie superior del objeto, era si éste subía en un avión acercándos al objeto como lo hicieron los aviadores argentinos en un Mirage y el aviador contratado por el canal 9 de TV.
Al respecto hay una foto que presenta Pacheco en su capítulo que la habría realizado el ufólogo argentino Ricardo Banchs con la siguiente acotación:
«Fotografía obtenida desde un avión militar, proximidades de Buenos Aires, el 17 de septiembre de 1985. Foto no publicada».

De esta foto bien podemos deducir que si el avión militar sugerido, fue uno de los Mirage que son los que pueden alcanzar mayores alturas, según Agostinelli en una página de Pacheco, pilotos de los Mirages, premunidos de trajes de gran altura, habrían alcanzado los 70.000 pies, o sea 21.33 Km.
Según comentaron algunos ufólogos el objeto se alejaba subiendo más cuando lo perseguían.
Esta misma forma paraboloide la describe el astrónomo chileno Carlos Torres cuando dijo:
«Para mi era una especie de paraboloide, de una antena de microondas digamos, con….en vez de tener una antena levemente corta que da una curva en la punta como suelen ser las antenas estas, tenía un…en reemplazo de eso tenía un…lo que podríamos pensar una varilla digamos, que lo atravesaba de lado a lado

En cualquier caso la foto nos corrobora que acercándose al objeto para mirarlo de costado lo más posible, entonces se revelaría su forma «paraboloide» que decribieron algunos testigos.

Así como Pacheco recuerda la canción de los Beatles «with a little help of my friends» para apoyarse con todo ese discurso de sus colaboradores del CNES y otros, nos recordamos también de un antiguo cuento infantil «El traje nuevo del emperado» escrito por Hans Christian Andersen y publicado en 1837.
Según sus fabricantes, era un traje supuestamente invisible para las mentes intelectualmente retrasadas, de manera que la mayoría decía verlo para no ser mal calificado.
Ciertamente podríamos extraerle una moraleja muy ad hoc para este caso.

Origen de la foto del globo MIR de Bauru

El IPMet es una unidad complementaria de la Universidad Estatal Paulista (Unesp) que se encargaba también del rescate de los equipos de a bordo de los globos.
La foto en cuestion se encuentra dentro del sitio web del proyecto HIBISCUS y optando en su menu por el item de Picture gallery y dentro de esa página por Technical campaign, Bauru 2001
Al costado de esta foto sale la descripción de: «MIR above IPMet after one circum-navigation» es decir MIR sobre las instalaciones del IPMet después de una circunnavegación o vuelta completa al mundo.
Además de la foto del MIR, hay otras de los investigadores participantes en este proyecto, donde se observan jovenes y más adultos.
Probablemente entre los más jóvenes debe haber surgido la idea de conseguir un telescopio y tomar la mencionada foto, quizás para conservarla como recuerdo de esa especial ocasión no tan frecuente en que un globo estratosférico, arrastrado por los vientos estratosféricos, pasa por el mismo lugar donde lo lanzaron después de dar la vuelta al mundo.

Esto nos sirve también para discutirle a Pacheco su supuestas trayectorias azarosas para sus globos MIR con los que pretende explicar OVNIS de muchos lugares distantes entre si.

Probablemente fue uno de estos investigadores más jóvenes que con la energía y entusiasmo propio de ellos, se tomó la molestia de destinar parte de su tiempo en lograr esta foto.
EPSON DSC picture
Seguramente los más adultos consideraron esta acción sin relevancia para la investigación de los datos que buscaban, pero si tal vez como una anécdota simpática del momento, y por eso el equipo involucrado encabezado por el científico francés Pommereau, elaboró el siguiente power point slide-player, en una de cuyas diapositivas se da má información del MIR de esa foto:
Lanzado desde Bauru (Brasil), 13 de febrero de 2001, vuelo de 34 días, 2 circunnavegaciones (vueltas al mundo)
Validación de medidas en la Isla Reunión (indicada en el mapa)
Recuperado en Argentina.
Esta foto entonces constituye un dato duro, una prueba relevante para demostrar que las suposiciones y elucubraciones de Pacheco y sus colaboradores estaban erradas.

En la diapositiva el mapa circular que es una vista del hemisferio sur tomada desde el polo sur, muestra la regularidad de las 2 vueltas al mundo de este globo MIR, que después de la primera vuelta pasó practicamente sobre el mismo lugar desde donde lo lanzaron.
Seguramente alertados de antemano los investigadores encargados, mediante las señales que el instrumental emitía, pudieron prepararse adecuadamente para tomarle esta excelente foto.
En parte de su largo informe respecto a la campaña Hibiscus desarrollada en Brasil a principios de este siglo, nuestro ya conocido científico francés experto en globos MIR, Jean Pierre Pommereau, quien trabajó también con los globos MIR de 1985, se refiere a los globos MIR lanzados en Febrero de 2001:

«4.1 Vuelos de prueba de los globos MIR y ZL en noviembre de 2000
y febrero de 2001
El CNES efectuó dos vuelos de prueba de Montgolfier de infrarrojos (MIR) desde Bauru en noviembre de 2000, y otros tres en febrero de 2001. Se organizaron para probar el rendimiento tecnológico de los globos en los trópicos y, además, brindaron la oportunidad de utilizar instrumentos científicos.»

Los dos primeros, puramente técnicos, en noviembre de 2000, duraron 18 y 19 días antes de caer sobre profundas células convectivas en el norte de Australia, lo que demostró que las cargas útiles eran ligeramente más pesadas para esta latitud.
Los otros tres llevaban respectivamente un radiómetro IR global, un espectrómetro SAOZ y un láser de diodo LABS.
El vuelo del LABS duró 49 días (aunque desgraciadamente el instrumento no funcionó correctamente), mientras que el del radiómetro IR duró 71 días y proporcionó una serie de datos sobre la altitud de los cirros y la temperatura de brillo.»

De esta regularidad mostrada en la trayectoria de este globo MIR lanzado en verano y por ende, con dirección hacia el oeste, y también la regularidad que muestran estos globos en invierno que parten por el contrario hacia el este haciendo una espiral con una moderada inclinación hacia el sur, se comprueba que efectivamente estos científicos pueden acertar mucho prediciendo con menos error la probable trayectoria que seguirán sus globos a fin de alertar con anticipación -como es su deber- a las autoridades que vigilan la seguridad de su espacio aéreo en los distintos países por donde se espera que pasen estos ingenios.

Todo eso no se habría cumplido según Pacheco que insinuó astutamente que la oleada de OVNIS que se vio por esa epoca de invierno de 1985, se debió supuestamente a sucesivas fallas de muchos globos MIR.

Pero con su irresponsable actitud Sacotte y Letrenne del CNES francés, indirectamente avalaron esas rebuscadas suposiciones de Pacheco.

¿Un cable grueso y acerado de 200 mts. colgando de un globo MIR que sólo puede soportar una carga máxima de 80 kg?

Continuará…….





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