7.- ¿Un cilindro rotatorio sobre un globo MIR?

Carlos Alberto Demaría fue un personaje argentino admirable, y clave en la investigación del extraño objeto avistado en Buenos Aires, el 17 de septiembre de 1985.
A pesar de su formación académica como protesista dental, su espíritu inquieto lo llevó a investigar primero en el campo de la ufología y luego en el de la astronomía, astronáutica y exobilogía.

En el campo de la astronomía, tuvo el mérito de estudiar largamente cómo se construían los mejores lentes para los telescopios astronómicos, y consiguió fabricarse él mismo los suyos con una precisión admirable.

Nos relata así su vivencia de aquel día 17 de septiembre de 1985, en este power point de una ponencia que presentó en un 9º Congreso Nacional de Ovnilogía, celebrado del 21 al 23 de noviembre de 1986 en Buenos Aires y que puede decargarse aquí :

El día 17 de Septiembre de 1985 me llamó por teléfono un colaborador del CAIFE a las 8,30  AM, Sr. JOSE VERTULLO, para informarme que estaba observando un objeto luminoso con largavistas, hacia el NOR-OESTE. Dijo:”Lo estoy viendo en estos momentos, desplazándose lentamente y parpadeando a la vez.-”
YO LE RESPONDI: NO puede ser un plato volador, imposible.
No sería el cometa HALLEY, un reflejo óptico?”
NO,NO, me dice el Sr. VERTULLO.”” Estoy seguro de lo que estoy viendo” Respondí: Bueno, iré al observatorio a investigar con los telescopios. Gracias por el dato.

¡ HO SORPRESA!                                                                                               Fui a mi observatorio: efectivamente vi el objeto que observó mi colaborador.
Era luminoso y relampagueante, como si fuera el planeta JUPITER ó VENUS.
Acto seguido, corrí el techo del observatorio, preparé el telescopio reflector, oculares y demás implementos.

( de SCV: Obsérvese el tamaño de los telescopios de Demaría, los que en sus mayores aumentos, le permitieron ver el objeto con más definición y detalles, que la mayoría de los observadores de Chile y Argentina.)

Enfoco el Telescopio de 300 mm de diámetro por 1888 mm de distancia focal y le coloco el ocular de 20 mm.en el portaocular.
Localicé el objeto con el buscador y gran sorpresa, vi un objeto raro durante unos minutos; me enceguecía su brillo provocado por el SOL sobre el cilindro rotativo,

(Nótese que es la primera mención que hace Demaría de este «cilindro rotativo», además, él, como todos los demás escépticos en OVNIS, aseguran que el intensa luminosidad de ese cilindro era sólo reflejo de la luz del sol)

Puse un ocular más potente de 15 mm de distancia focal y lo vi más grande.
Me entusiasmó el objeto y quise verlo más grande en detalles.
Coloqué otro ocular más potente que el anterior, esta vez era de 7 mm de distancia focal, además le agregué un lente especial BARLOW, que es un duplicador y llegué a tener 269 aumentos, además observé el mismo con filtros especiales para tener más detalle, y a la vez evitar los reflejos solares provocados en el objeto en cuestión.

Cuando vi el objeto más agrandado, aprecié todo el conjunto del aparato en sí. Se apreciaba un cilindro rotativo que cambiaba de brillo a medida que rotaba de izquierda a derecha, durante 1 minuto aproximadamente. Seguidamente había como una antena parabólica o plato cóncavo, y en uno de sus lados se reflejaba la luz del cilindro y saliendo del centro de éste había como una antena unidireccional, 3 veces mayor que el disco.
El objeto se desplazaba lentamente hacia el NOR-OESTE.

(Notese la segunda mención a este «cilindro rotativo», que cambiaba de brillo a medida que rotaba de izquierda a derecha, durante 1 minuto como período
Además detalla que es de izquierda a derecha, lo que denota la nitidez de detalles que captó su potente telescopio con 269 aumentos.

Además hay que destacar una vez más la brillantez de la luz en el cilindro, la que muchos describieron como incandescente y, muy probablemente, mayor al reflejo solar en la capa superior de un MIR, lo que en el caso de Demaría le obligó a ponerle filtros a la imagen).

DIBUJOS Y EXPLICACIONES DEL GLOBO SONDA

 Realicé unos dibujos de lo visto, con su inclinación y los distintos tipos de rotación del cilindro con sus destellos luminosos.



En esta diapositiva vemos: 
A)Supuesta antena dirigida hacia la tierra
B) Cilindro rotativo con celdas solares.
C) Antena parabólica como platos cóncavos.
D)Se apreciaba como  un doble relieve.
E) Reflejo del cilindro rotativo.
F)Esfera reflejada por el SOL.
G) Línea con respecto  a la horizontal de la Tierra.
En los dibujos del 1 al 5 se observa el cilindro rotativo con celdas solares, donde se aprecian los reflejos de los rayos luminosos provocados por la luz solar, mientras éste rotaba cada minuto aproximadamente, llegando en el dibujo 5 a su MAYOR LUMINOSIDAD.               
                                              

(Obsérvese que aquí vuelve a citar el cilindro rotativo cuatro veces, y le agrega que tenía «celdas solares» que cree que sólo reflejan la luz solar, cuando lo cierto es que está describiendo una parte muy sofisticada del OVNI, que con una tecnología superior puede contar con las mencionadas celdas en aquel cilindro, y producir esa luz más intensa que el simple reflejo del sol.
También cita el detalle que muchos observaron de que este vástago o cilindro, variaba la intensidad de su luminosidad periódicamente, y además varios testigos de Chile y Argentina, vieron subir y bajar el principal foco luminoso que variaba de intensidad luminosa, a través de él).

Por otra parte el Profesor OMAR DEMATTEI – (Asesor Científico de ONIFE-CEP) en las páginas 6 y 7 del Nº 138 de la revista Cuarta Dimensión, se refiere también a ese cilindro o vástago girando, refiriéndose a él como «protuberancia a manera de antena«.
Nos relata así su vivencia de aquel día:

«En Junín el martes 17 de Septiembre de 1985 se observó la presencia de un objeto que comenzó a ser visto alrededor de las 11 horas de ese día, en el sector de la laguna El Carpincho, es decir al ESTE de la ciudad.

A simple vista se observaba un objeto de apariencia metálica con brillo en la parte superior. Pero con la ayuda de catalejos, las características eran las siguientes:

Objeto esferoide color gris metalizado, con una base achatada de color blanco liliáceo totalmente opaco, en el que se destacaba en la parte superior izquierda una protuberancia a manera de antena que giraba sobre su propio eje con un tiempo de giro de aprox. 15 seg.

Justamente de esa especie de antena partía un brillo permanente que no era regular, ya que en una de las fases del movimiento giratorio se tornaba incandescente, para luego disminuir su brillo en un 70 % y después volver a mostrar toda su brillantez.»

Deducción insólita de Carlos Demaría

Increíblemente a pesar de que Demaría dejó absolutamente claro que él percibió perfectamente ese detalle del cilindro rotativo con su telescopio más potente, sin embargo luego mostró una gran ignorancia en relación a lo primitivos y rudimentarios que son realmente los globos MIR, comparados con la avanzada tecnología que exhiben los verdaderos OVNIS.

Los globos MIR que carecen de propulsión propia, están hechos con materiales plásticos algo más especiales pero que sólo permiten producir estos inmensos globos que sin embargo, tienen una estabilidad muy precaria.
Según el experto científico J.P. Malaterre los globos de 1985 pesaban en total alrededor de 125 kilos y soportaban cargas de hasta sólo 80 kilos, y tenía un diámetro de 40 metros.
Considerando que esa medida igual implica una gran superficie del globo, sus distintas piezas plásticas eran extremadamente delgadas, pero a la vez resistentes, para que el globo no pesara tanto y pudiera elevarse por efecto del calor solar durante el día, y los rayos infrarrojos emitidos por la tierra durante la noche.
Obviamente este esquema con un equilibrio tan precario, no podría soportar un cilindro que tenía toda la apariencia de ser metálico, ni menos sustentar además al necesario motor que tendría que hacerlo girar, sin deformarse y caer a tierra por el excesivo peso.

Ingenuamente Demaría supuso de inmediato que se trataba de un globo estratosférico de última generación, con una «sofisticada» tecnología de alguna potencia extranjera.
Ciertamente eso nunca fue real, especialmente hace 40 años atrás.

De esta forma Demaría demostró una vez más lo que Pacheco le había advertido hacía mucho tiempo refiriéndose a él, cuando comenta en su capitulo 6 :

«Aun recuerdo las mañanas de sábado en que veía aquella antólogica serie de divulgación aeroespacial llamada «El Hombre en el Espacio» que se emitía por el viejo Canal 7 de Buenos Aires, en donde cada tanto aparecía un investigador que -para mi gusto en esa época- no dejaba «Ovni con cabeza». Ese personaje que en ocasiones hacía hervir mi joven sangre de «creyente en los OVNI» con algunos de sus comentarios y a quien más de una vez estuve a punto de escribirle indignado, no es otro que Carlos Alberto Demaría, astrónomo e investigador.»

En efecto luego de partir ambos como creyentes en OVNIS, después se fueron al extremo opuesto de preferir negar sistemáticamente su existencia, como lo confiesa Demaria en una entrevista que dio para la revista ALTERNATIVA OVNI REVISTA 2, cuando dice:
«Pero explicaba que el tema OVNI, para mi no era REAL, era una cosa que no se podia demostrar cientificamente; no iba con el pensamiento de engañar a la gente.»
Y hacia el final de dicha entrevista insiste con su postura escéptica:

«Entonces me dediqué solamente a la Astronomia, Astronáutica, Exobiologia. Y actualmente algunos casos de OVNIS, los estudio, los analizo y trato de demostrar que NO SON REALES.-«

Esta actitud y esta postura busca congraciarse con la mayoría de la gente que también es escéptica, y especialmente con los académicos y científicos que piensan que creer en OVNIS y extraterrestres es de mentes deficientes en lo intelectual.
Esta misma actitud que logra dividendos en el reconocimiento de la mayoría, sin embargo frecuentemente lleva a buscar y elaborar explicaciones que a veces rayan en lo insólito y en lo absurdo hasta llegar a la falsedad total, para no reconocer esta tecnología humillantemente superior que exhiben estos vehículos extraterrestres.

Sin embargo, en el caso de Demaría, toda su devoción por la ciencia no le evitó ignorar las verdaderas características y capacidades de un globo Montgolfier Infrarrojo, lo que le hizo suponer que había algunos tan sofisticados que podían tener un cilindro rotatorio en su cubierta superior de plástico, que en realidad era incapaz de soportarlo.

Esto que es imposible para nuestra precaria tecnología aeroespacial en la estratósfera, es totalmente factible para vehiculos extraterrestres dirigidos, que exhiben capacidades tecnológicas asombrosas y por lo mismo pueden circular sin problemas, con las más diversas formas que a veces incluso cambian durante su marcha, a la velocidad que deseen, por el espacio exterior,o por todos los niveles de nuestra atmósfera, al interior de nuestros mares y también de nuestros volcanes.

Pueden tambien trasladarse en las dimensiones de espacio tiempo paralelas que existen, apareciendo y despareciendo de nuestra vista, especialmente cuando son perseguidos por aviones militares.
También pueden mostrarse o no ante nuestros radares cuando quieren, y además pueden hacer aparecer y desaparecer piezas sólidas de sus naves a voluntad.

En suma, la tecnología de estas naves extraterrestres y no la nuestra -que aun está muy atrasada-, es la que podríamos considerar verdaderamente «sofisticada».

Más detalles del cilindro o vástago

Por otra parte, algunas fotos tomadas en blanco y negro por algunos testigos en Buenos Aires muestran aquellas distintas alturas de este foco que señalamos anteriormente.


Obsérvese que aunque difusas igual se alcanza a percibir distintas intensidades en el brillo del vástago sobre el aparato y también aquella especie de cola de la parte central colgando hacia abajo.
Si eso hubiese sido restos de la manguera que infla el globo inicialmente o el cordel que sujeta los instrumentos, no se habrían alcanzado a percibir en estas fotos tomadas sólo con cámaras fotográficas de la época, considerando la altura de más de 18 kilómetros del objeto.

Por su parte parte, el testigo Eliseo Duran en Chile, en un momento dado, dibujó aquel citado foco luminoso a ras del borde del objeto, y en otro momento el vástago o cilindro totalmente elevado sobre aquel borde.
También en parte de lo que nos relató menciona:

«Apareció entonces este asunto parado por un costado del objeto, que era muy brillante. 
Al medio, en la parte central era como incandescente, y hacia los lados, tenía colores así como violeta o morado, como colores bonitos.  Así como cuando uno solda al arco, con una luz muy fuerte y brillante.

Esos fueron los colores que yo traté de poner en mis dibujos. 

Estuvo así mucho tiempo y después al final este vástago bajó de nuevo.

La cosa que le colgaba hacia abajo algunos la veían como luces o como rayos, yo lo veía como cordeles colgando, todos lo veíamos diferente.

Nótese que se refiere a la intensidad del brillo de ese vástago como «Incandescente» al punto de asemejarlo a la soldadura al arco.
La misma mención de incandescencia refirió el argentino Omar Demattei, en su relato de más arriba en este texto.

Eliseo además refiere haber visto una especie de cordeles, que fue lo que dibujó colgando hacia abajo.
Si hubiese sido -según Pacheco- los restos del cordel que sujetaba el instrumental que colgaba hacia abajo, aquel que se cortó para liberar esos equipos que se recuperaron en Punta Arenas, dicho cordel no debiera haber sido tan ancho como para aparecer en las fotos y los dibujos, considerando que el objeto se encontraba sobre los 18 km de altura.
Y toda vez que por la precariedad de la flotación de aquellos globos MIR, esa carga no debía pesar más de 50 kilos en total.

Ciertamente no era necesario y hasta inconveniente un cordel más grueso y aparentemente «metalizado» según varios testigos.
Ya en aquella época existían -desde 1972- cordeles de aramida o kevlar, que eran de gran resistencia y ligereza de modo que no se necesitaba un gran grosor para soportar 50 kilos de peso.
Un cordel más grueso y pesado, considerando que eran bastante largos en el globo MIR, implicaba reducir la cantidad de equipos que se podían transportar, ya que si aumentaba el peso del cordel era más factible que el globo cayera, especialmente de noche cuando bajaban las temperaturas.

Un cordón de kevlar de 7 mm de espesor, por ejemplo, puede soportar cargas arriba de 850 kilos.
Y convengamos que es muy difícil que un telescopio logre detectar ese cordel tan delgado a 18 kilómetros de altura.

En este punto es conveniente ya adelantar la imagen de un verdadero globo MIR lanzado por la Univeridad de Baurú en Sao Paulo Brasil, en Febrero de 2001.



Esta foto que aún está en la web y que no es fácil de encontrar, es una de las pocas, y quizás la única que muestra a un verdadero globo estratosférico Montgolfiere infrarojo (MIR) a una altura probablemente mayor a 20 km, y si bien es cierto su superficie superior aluminizada reflejaba fuertemente el sol, sin embargo dicho reflejo dista mucho de tener la forma cilíndrica de aquel visto en santiago y Buenos Aires en 1985, y tampoco se alcanza a percibir ni la carga de los equipos, ni el cordel que los soportaba, siendo que se sabía que éstos existían al momento de tomar esta foto.
Se podría argumentar que en el año 1985 estos globos tenían forma achatada como de zapallo, mientras que los de 2001 tenían ya la forma de globo actual(forma de pera invertida).

Sin embargo todo lo demás era igual en ambos globos, y no alcanza a percibirse ni por asomo en su extremo inferior aquel cable que si existía.

Ya volveremos más adelante con esta verdadera y unica foto de globo MIR a gran altura.



Volviendo al tema del cilindro supuestamente rotando sobre la superficie del supuesto globo MIR, aunque los testigos chilenos Rodrigo Baos y el Dr. Saglietti no hablaron de un cilindro rotatorio, seguramente porque sus telescopios no eran tan potentes como el de Demaría, sin embargo de igual forma dibujaron algo muy similar a un cilindro.
En su dibujo Rodrigo lo describe como: «estructura luminosa (probablemente reflectante)».
En la nota que mandó a «El Mercurio» se refirió a ese cilindro como:
«»Finalmente, cabe señalar que su estructura parecía sólida y rígida, siendo muy posiblemente el origen de su luz ¡no el reflejo de la cubierta brillante de color blanco metálico del globo, como lo señala un reportero del diario «El Mercurio» en la página 11, del domingo 18 de agosto!, sino que un extraño apéndice que sobresalía de la estructura oval, por su sector izquierdo, este mismo reflejaba la luz del sol pero no la emitía por sí mismo, pues variaba aleatoriamente, manteniendo siempre un punto brillante dentro del apéndice iluminado.
(En este punto Rodrigo asume sin mayor respaldo que esa luz sólo correspondía al reflejo solar)

Por su parte del Dr. Germán saglietti dibujó y se refirió a ese cilindro como :

«Lo más curioso, lo que más llamaba la atención era esta cosa (indicándo esa parte en su dibujo).
Estaba en un borde hacia arriba, asi. Yo la veía asi, ah?
Y esto es lo que brillaba pero muy…»(aquí se interrumpe su relato, pero podemos presumir que quiso decir que brillaba muy intensamente).

Continuar con:

8.- Espejismo tan artificioso y rebuscado que llegó hasta lo falso

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