4.- Por qué no fue un globo MIR

Según mi investigación hay múltiples razones por las cuales el extraño objeto de 1985 en cuestión, el mismo que se vio en distintos lugares de Chile, Argentina y posiblemente Paraguay y Brasil, no pudo ser un rudimentario globo MIR.
Según mi criterio plantearé en orden, primero los de mayor peso científico.

1.- Los Globos MIR no pueden bajar cuando la temperatura sube.

Esta incoherencia entre los datos duros de la ubicación y la altura del objeto aportados por Pacheco, respecto a lo que se puede esperar del comportamiento de un globo MIR, al parecer no la han captado la mayoría de los que investigaron este caso.

Los globos Montgolfier Infrarrojos (MIR) por estructura y diseño no bajan de altura en la mañana cuando el sol -y por ende- la temperatura están subiendo.
Todos los prestigiados científicos franceses que trabajaron en los ochenta con estos globos, como P. Malaterre y J.P. Pommereau, plantearon en sus trabajos, la forma en que éstos se comportaban

Esquema de vuelo del globo MIR.
Nótese que los primeros días de vuelo el globo Mir puede llegar hasta los 35 km de altura, porque todavía tiene mucho gas de helio que se le introduce en el momento del despegue, para asegurar su elevación ya que el helio es mucho menos denso y más liviano que el aire exterior.
Como el globo es abierto por abajo, el helio se va escapando y el globo se va llenando de aire más pesado y llega a menores alturas tanto de día como de noche.

De día el sol calienta al globo, su gas interno aumenta de volumen, se expande, disminuye su densidad y la mezcla de gases en su interior se hace mas liviana que el aire exterior y el globo sólo puede subir.
De noche el frio tiende a hacer caer al globo que sólo se salva por que los rayos infrarrojos que emite la tierra, logran mantener una temperatura mínima de sustentación.
Si hay buen tiempo el globo se estabiliza y puede durar muchos días de vuelo hasta que se encuentra con nubosidades por debajo que frenan la irradiación infrarroja y el globo empieza a descender más de lo normal.
Si es que descendiera por debajo de los 18 km de altura, entonces se detona un dispositivo baro-pirotécnico (ya que a menor alura aumenta la presión atmosférica) que destruye el globo y se despliegan paracaidas para amortiguar el impacto en tierra del costoso instrumental.

En la mañana del 17 de septiembre de 1985, en Buenos Aires, el supuesto globo MIR estuvo en posiciones incompatibles con un verdadero globo MIR, y además bajó cuando debía subir.


En efecto en el capítulo 8.- Eppur se muove de su sitio web, Eduardo Pacheco plantea la trayectoria y las distintas alturas que mostró el objeto segun las horas en que fueron medidas, todo basado en la información que le proporcionó un señor Leopoldo Fausto Montello, en cuya idoneidad él parece confíar, ya que sus fuentes se perciben como muy fidedignas.

En dicha página da los siguientes datos de ubicación del objetro:

Ubicación (1): a las 9.40 hs se informa que el objeto se encuentra a 320°, a una distancia de 67 kms y a 28.000 metros de altura. A las 10.00 hs se estima un diámetro del objeto de 150 mts y una altura de 20 mts. (Los datos de tamaño son aproximados ya que corresponden a estimaciones efectuadas a partir de la señal primaria de radar de por si bastante pobre).

Ubicación (2): A las 10.11 hs se encontraba en 317° y a 72,5 kms.

Ubicación (3): a las 10.21 hs se encontraba en 314° y a 83,7 kms.

Ubicación (4): a las 10.38 hs se encontraba en 303° y 94 kms. y a una altura de 21.600 metros.

Por su parte el señor Montello en su informe que se encuentra aqui, plantea lo siguiente:

«He hablado y consultado a todos los responsables de las comunicaciones y he aquí las pruebas irrefutables por las que se llegó a la conclusión de que el avistaje correspondía a un Globo Estratosférico de uso científico.
Paso a enumerarlas:

1 Ante el requerimiento de la Fuerza Aérea (Cóndor) el radar meteorológico de EZEIZA informa:
17/9/85. Ante el requerimiento de la Fuerza Aérea, se informa: «A las 09.30 hs. comunicado al radar meteorológico de EZEIZA, para ubicación del Objeto no identificado.
«A las 09.40 hs. informa EZEIZA ubicación 320°, a 67 Km.de distancia y a 28.000 m. de altura.
«A los 20′ después, se estima diámetro 150 metros y alto 20 metros.
(N.delA.- Este diámetro aproximado es menor al supuesto trasatlántico que supuso el técnico de radar bonaerense, pero en cualquier caso, hay que notar que los verdaderos globos MIR de 1985, medían sólo 40 metros de diámetro.)
«A los 31′ estaba en 317° y 72,5 Km.
«A los 41′ estaba en 314° y 83,7 Km.
«A los 58′ estaba en 302° y 91,2 Km.
«A los 65′ estaba en 298°, 94 Km y 21.600 m. de altura.
Después se lo abandona, ante la certeza de que se trataba de un Globo. (en base a estos datos). Recibido por el Mayor NILKINSON del Servicio Meteorológico Nacional (Fuerra) – Propuldgale(?) su vez, el Instituto Meteorológico Nacional (por intermedio del Mayor LICCIARDELLO) además de las apreciaciones que transcribo arriba, dice:
«…En conjunto con el radar de la MARINA (Pto. NUEVO) hicimos búsqueda localización y seguimiento, corroborando azimut y distancia….»-

Ciertamente cuando Montello habla de «pruebas irrefutables» para considerar el objeto como globo estratosférico, no consideró para nada la incongruencia científica que estamos planteando.

Por otra parte al parecer hay una imprecisión en el informe de Pacheco ya que omite una quinta ubicación del informe de Montello y combina las dos últimas ubicaciones planteando:

Ubicación (4): a las 10.38 hs se encontraba en 303° y 94 kms. y a una altura de 21.600 metros.
Mientras que Montello define

«A los 58′ estaba en 302° y 91,2 Km.
(Hay que sumarle 58 minutos a la primera hora contemplada 09.40 hs. y nos da 10.38 hs.)

«A los 65′ estaba en 298°, 94 Km y 21.600 m. de altura
(Hay que sumarle 65 minutos a la primera hora contemplada que fue las 09.40 hs. y nos da 10.45 hs.)

En todo caso lo más importante es el hecho de que inicialmente a las
9.40 horas el objeto estaba a 28.000 metros de altura (28 km), mientras que una hora y cinco minutos después, vale decir a las 10.45 horas el objeto había bajado notablemente hasta los 21.600 metros (21.6 km).
Esto equivale que en sólo una hora y cinco minutos bajó 6.400 metros (6.4 km)., o sea un 22.86%.

En un día cualquiera de invierno donde los días son mas cortos que en verano, el globo MIR debiera comenzar a bajar después de la hora de máxima temperatura alrededor de las 16.30 horas y gradualmente ir descendiendo hasta la hora de más frío en la mañana siguiente, que segun datos de Internet puede ser alrededor de las 6.30 de la mañana., a fines de septiembre en Buenos Aires. Este descenso entonces debe producirse en un lapso de aproximadamente 14 horas en invierno.

El científico experto en este tipo de globos Pierre Malaterre que citamos más abajo, plantea al respecto:
«El Montgolfier infrarrojo realiza por tanto una excursión de altitud de alrededor de 10 km entre el amanecer y la puesta de sol (lo que proporciona, entre otras cosas, un sondeo de presión/temperatura de la baja estratosfera).»

Esta bajada de 10 km en consecuencia se produce en un lapso de 14 horas.
Normalmente la velocidad promedio de bajada en la noche de un MIR entonces, debiera ser alrededor de 10/14=0.71 Km/hora, es decir menos de un kilómetro por hora y los datos de Pacheco y Montello nos hablan de una bajada de 6.4 Km en 1.083 horas, o sea, con una velocidad de 6.4/1.083 = 5.9 Km/hora.

Vale decir el supuesto MIR no sólo bajó cuando no debía bajar, sino que lo hizo a una velocidad 8 veces mayor a lo normal.
Este cálculo aproximado puede variar en la práctica dentro de un cierto margen de error, pero debe ser bastante aproximado a lo que ocurrió realmente.


Esta excesiva bajada del objeto no puede ocurrirle a un globo MIR, porque están diseñados para sólo subir cuando el sol sube y el aire al interior del globo se calienta, como lo hacen los globos aerostáticos de turismo, que suben porque el aire que queda atrapado en el interior del globo se calienta por medio de un quemador, lo que lo hace menos denso que el aire exterior.
El aire caliente que llena el globo proviene de los chorros de gas alimentados por cilindros de propano.

En el caso de los globos MIR sólo el sol que asciende en la mañana junto con la irradiación infrarroja que emite la tierra, calientan el aire al interior y lo hace subir. De noche en que baja considerablemente la temperatura el globo tiende a caer y sólo lo salva la energía de los rayos infrarrojos que la tierra emana durante la noche.

Este descenso detectado por expertos profesionales aquel día, sólo se habría explicado si la temperatura hubiese bajado bruscamente con nubes tapando al sol, o con la repentina llegada de vientos frios de otras latitudes, cosa que no ocurrió, por los varios testimonios de buen tiempo de aquel día.

Aquí el señor Pacheco podrá esgrimir otro de sus rebuscados argumentos (de los cuales juntó demasiados desafiando audazmente la ley de probabilidades) diciendo que puede haber aparecido un viento «catabático» que empujó al globo de arriba hacia abajo, cosa que no es propia de climas templados como el de Buenos Aires, ni tampoco esta ciudad tiene grandes montañas en sus cercanías, donde sí pueden darse este tipo de vientos.
Otro argumento podría ser que el señor Montello se equivocó en su manejo de estos datos, o las fuentes que se la proporcionaron cometieron el error.
Esto último tampoco parece muy probable, por cuanto el señor Montello demuestra tener contactos a altos niveles de autoridades a nivel cívico y militar.
Esto se muestra en los agradecimientos finales de su informe:

  • N.B. Agradezco profundamente la colaboración prestada por científicos, entidades privadas y organismos oficiales que desinteresadamente hicieron posible este trabajo
  • Son ellos (alfabéticamente):
    ARMADA ARGENTINA I.A.R.A. (Laboratorio Ionosférico). Sr.BANCHS R. Sr.DEMARIA C. (Director del CAIFE). CANAL 9 de televisión. Sr. GHIELMETTI H. (Director del IAFE,U.B.A.). Sr. Cap.PERISEE D. En FUERZA AEREA: VIII Brigada AEREA. BIBLIOTECA AERONAUTICA.
    CENTRO ESPACIAL (MENDOZA) y CNIE – (Capital Federal). DEPARTAMENTO PRENSA (CONDOR). 12 DEPARTAMENTO JURIDICO (CONDOR).INSTITUTO METEOROLOGICO NACIONAL. Y a todos los Jefes y Oficiales de la Fuerza que facilitaron esta tarea. Sra. Elsa Susana FAZIO – Departamento MALVINAS. Informe de P.MALATERRE. (E.S.A.). VILLA ORTUZAR.

El mismo Eduardo Pacheco asegura en el capítulo 3 de su pagina web, que tres radares de distintas instituciones dieron resultados similares y cito su párrafo:

«En dicho trabajo, Montello ofrece la evidencia de que a las 09.30 hs de ese 17 de Septiembre, la Fuerza Aérea Argentina solicita al Radar Meteorológico del Aeropuerto Internacional de Ezeiza el seguimiento del objeto. Otro tanto ocurre con el radar de la Armada (ubicado en la zona portuaria de la ciudad de Buenos Aires) y desde el Centro de Sensores Remotos (hoy denominado «Centro de Teleobservacion») dependiente de la Fuerza Aérea y ubicado en inmediaciones de Vicente López, en las afueras de la Capital. En todos los casos las mediciones arrojaron resultados similares.»

Se deduce de este texto que no podemos presumir un mismo error de medición en la altura del objeto, proveniente de las tres instituciones nombradas, y por lo tanto lo más seguro es que estas mediciones fueron las correctas.
Entonces ¿cómo podemos explicar esta intempestiva, rápida y drástica bajada del supuesto globo MIR, y por qué descartar a priori, por prejuicios, la posibilidad de la participación de un OVNI?

Toda vez que existe una copiosa casuistica de testigos que aseguran haber presenciado movimientos de estos objetos que desafían nuestras leyes de gravedad y de inercia, con movimientos extremadamente rápidos y en cualquier dirección. Vale decir, han demostrado capacidades tecnológicas que nuestra atrasada ciencia está lejos de conseguir.

Por esa magia de la Internet actual pude dar con la información del clima en Buenos Aires aquel día martes 17 de septiembre de 1985.

Sobre el detallado gráfico que representaba las temperaturas de ese día, tracé líneas correspondientes a la hora 9.40 y 10.45 y sus correspondientes temperaturas en alza.

Según este gráfico histórico, el 17 de septiembre de 1985 en Buenos Aires hubo una temperatura máxima de 16.4ºC a las 15 horas, y una mínima de 5ºC a las 7.00 horas, por lo tanto hubo un aumento de temperatura de 11.4º C en 8 horas.
Esto significa que hubo un aumento promedio de 11.4 / 8 = 1.425º C en promedio por cada hora, de donde se deduce que hubo un aumento aproximado de 1,54º C en 1 hora con 5 minutos, desde las 9.40 a las 10.45 horas.
Si tomamos como referencia este mismo día 17 de septiembre, entre las 15.00 y las 07.00 horas del día siguiente, vale decir en un lapso de aproximadamente 16 horas, bajaba normalmente un globo MIR alrededor de 10 km, según lo describen los científicos expertos.

Según los datos aportados por Pacheco y Montello, a pesar de ese aumento probable de 1,54º C el supuesto globo MIR  en sólo una hora con 5 minutos, en vez de subir como era lo lógico, contrariamente bajó la no despreciable distancia de 6.4 Km, considerando que normalmente bajan en promedio sólo 10 km entre la temperatura más alta del día y la más baja de la noche.

.Aún más, Lo que increíblemente es más incongruente, es que la posición inicial dada por Pacheco y Montello, de 28.000 metros( 28km), a las 9.40 horas, es una de las alturas máximas que puede alcanzar un globo MIR, y que citan los científicos franceses expertos, los cuales hablan entre 28 y 30 km como máximo, y que obviamente debiera alcanzar a la hora de mayor temperatura en el día.

Y por el contrario sólo en una hora y 5 minutos, este supuesto globo MIR del 17 de septiembre de 1985 en Buenos Aires, habria bajado a 21.600 metros (21.6 km) que por su parte también está cerca del limite inferior que citan estos mismos científicos como de 18 a 22 km, al cual llegan normalmente de noche cuando es mayor el frio.

Si se agranda esta imagen aportada por el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES), en el recuadro interior se puede leer altitud del vuelo, dia 28/30 km y noche 18/22 km.

Abundando sobre este importante tema, más abajo pusimos la traducción de un interesante artículo escrito por el experto científico francés Pierre Malaterre LA MONTGOLFIERE INFRAROUGE: ACQUIS ET FUTUR
(EL MONTGOLFIER INFRARROJO: ADQUIRIDO Y FUTURO), donde en un párrafo nos dice:

«Durante el día, el flujo solar directo y el albedo provocan un calentamiento adicional del aire contenido en el globo, que se vuelve así más liviano y cambia su nivel de vuelo, pasando así de una altitud de vuelo de 18 a 23 km por la noche a 28/29 km durante el día, dependiendo ligeramente del albedo bajo el globo.(El albedo es la medida de la reflectividad de una superficie, es decir, la fracción de la radiación solar que es reflejada por una superficie en lugar de ser absorbida)

El Montgolfier infrarrojo realiza por tanto una excursión de altitud de alrededor de 10 km entre el amanecer y la puesta de sol (lo que proporciona, entre otras cosas, un sondeo de presión/temperatura de la baja estratosfera)

¿ Es científicamente lógico enonces aceptar esta incoherencia, que el supuesto MIR del 17/09/1985 en Buenos Aires cuando debía sólo subir, bajó 6.4 km desde una ubicación inicial a las 9.40 horas de 28 km (uno de los límites máximos incoherentes con esa hora) considerando más aún que supuestamente iba sin carga porque la habría soltado en Punta Arenas el 10 de agosto de 1985?

Para asegurar su necesaria liviandad, un globo MIR esta construído con «película ultraligera» según P. Malaterre, y por lo tanto, a pesar de tener una capa de mylar con alumino en la mitad superior del globo, por ser tan delgada esta capa puede reaccionar con menor intensidad a las señales de un radar que tiene que reunir ciertas condiciones para poder detectarlo.
En cambio un OVNI puede ser mucho más sólido y detectable con una señal más fuerte que la del globo, y más si es un VED, siempre que sus tripulantes así lo permitan.

Importante testimonio de ingeniero electrónico a cargo de un radar

Respecto a este último punto existe un testimonio grabado de un técnico de radar (anónimo proque sabía lo que arriesgaba) que cuenta su experiencia respecto del avistamiento y sostiene su convicción de que lo visto ese día no fue un globo de ningún tipo.

Entre otros detalles importantes menciona:
«o sea era como un transatlántico a esa altura y no coincidía no?
Entonces yo jamás dudé de que fuera algo exterior, algo que no estaba construido por el ser humano.»
Con toda seguridad este ingeniero al decir que percibía al objeto como «transatlántico» quiso enfatizar el hecho de captar un objeto muy grande y sólido, por la intensidad de la señal que observó.
En todo caso los transtlánticos o cruzeros como también se les llama, oscilan en un largo de eslora de entre 90 metros el más pequeño, hasta más de 300 metros los más grandes.
Al respecto, no hay que olvidar que en los datos proporcionados por Eduardo Pacheco provenientes de los tres radares mencionados, plantea que:
«A las 10.00 hs se estima un diámetro del objeto de 150 mts y una altura de 20 mts. » pero a continuación le resta validez a esto porque no calzaba con su globo MIR que sólo tenía 40 metros de diámetro, cuando agrega:
«(Los datos de tamaño son aproximados ya que corresponden a estimaciones efectuadas a partir de la señal primaria de radar de por si bastante pobre).»
O sea en principio tanto Pacheco como Montello se ufanan de la precisión de los datos de los tres radares aludidos para ubicar la posición del objeto, lo cual les permitió llegar a la apresurada conclusión de que era una globo MIR, pero el otro dato del tamaño de 150 metros de ancho ya no se adecuaba a su globo que debía ser de 40 metros, entonces para él ya no era tan confiable.

Por otra parte en su capítulo 17 Pacheco comenta en el siguiente párrafo:

«En este período es muy dificil efectuar un seguimiento de su recorrido ya que el balón solo, sin su instrumental, no posee medio alguno de transmitir su posición y presenta baja o nula reflectividad a las ondas de radar. La única posibilidad es un rastreo visual, pero aún así se trata de una operación dificil, costosa y sin sentido.»

Obviamente hay aquí otro contrasentido mas en tratar de usar a su favor los datos de los distintos radares que acusaron fuertemente este objeto (según nosotros porque era grande y sólido), con la presunción de que era un globo MIR que por tener sólo una delgadisima capa de Mylar aluminizado en su parte superior, Pacheco reconoce que presenta baja o nula reflectividad a las ondas de radar.  

En cualquier caso, se agradece a Eduardo Pacheco el haber incluido esta grabación, como el último documento de la última página de su sitio web, a pesar de que él no concuerde con sus conclusiones.

La información recabada en esa época plantea que «este ingeniero electrónico trabajó para la Fuerza Aerea Argentina, y era el encargado del mantenimiento de instrumentos de radar. A petición suya, la identidad de este testigo privilegiado del caso, quiere que sea mantenida en reserva. (Los militares, aviadores y marinos en general estaban prohibidos de comentar sobre OVNIS)
El día de los acontecimientos, fue requerido por personal militar de la base de Morón, ya que la lectura que daba el instrumento de detección les pareció incorrecta.» (N.del A. esto último porque probablemente no les calzaba esa señal tan intensa con la de un supuesto globo estratosférico).

La tecnología de los globos MIR es muy rudimentaria y primitiva comparada con los VED.

Por otra parte, tenemos que ser concientes que el rudimentario globo francés MIR no posee ningún mecanismo de propulsión que le permita movilizarse a voluntad por si mismo, y su movilidad depende exclusivamente de la temperatura del globo y la dirección de los vientos de la estratósfera por donde normalmente se mueve. Estos vientos según datos históricos de la NASA, estadísticamente tienen una dirección y velocidad promedio que no es fácil que cambien aleatoriamente.

Por su precaria estabilidad, para que un globo MIR logre sobrevivir, éste depende exclusivamente de que la temperatura del aire en su interior, logre superar un mínimo pues si no lo consigue, el globo irremediablemente cae a tierra.
Esto ocurre más rápido aun si baja de los 18 kilómetros de altura, donde se detona el mecanismo baro-pirotécnico que lo auto destruye, ocasión en que se activan paracaidas para amortiguar el impacto de los costosos instrumentos en tierra.

En consecuencia, aquel días 17 de septiembre de 1985, entre las 9.40 y las 10.45 horas, cuando el sol empezaba a calentar la mañana, un supuesto globo MIR, sólo podría haber subido, toda vez que estaba despejado y había buen tiempo como muchos testigos aseguran, y sin embargo bajo 6.4 km que es demasiado y totalmente incoherente con el supuesto globo MIR.

En el caso del OVNI del 17 de agosto de 1985 avistado en Santiago de Chile, hay testimonios fidedignos que también vieron una pronunciada bajada del objeto cerca de Farellones, alrededor de las 16 horas, cuando todavía no bajaba suficientemente la temperatura en invierno.

Hay que considerar también que en ese remoto año 1985, todavía no se advertían tan notoriamente los cambios climáticos producidos por el calentamiento global, y los promedios estadísticos de variables como temperatura, dirección y velocidad de los vientos a diferentes alturas eran mucho más estables de lo que son hoy, según rigurosas estadísticas que conserva la NASA.

¿Qué dice la ciencia de los globos MIR ?

Como en general hay un gran desconocimiento, incluso entre los investigadores de este caso, respecto a qué son y como operan estos globos Montgolfier Infrarrojos, es importante revisar la información que nos proporciona un científico francés del CNES, Pierre Malaterre, experto en esta temática quien además estuvo involucrado en el globo MIR lanzado el 26 de julio de 1985 y lo menciona en este trabajo que lleva por título :

LA MONTGOLFIERE INFRAROUGE: ACQUIS ET FUTUR
(EL MONTGOLFIER INFRARROJO: ADQUIRIDO Y FUTURO)

De este paper científico, con datos muy relevantes para lo que estamos tratando, hicimos la siguiente traducción:


En la panoplia de sistemas de globos de larga duración, el Montgolfier Infrarrojo, globo de aire caliente, que obtiene del medio ambiente la energía que necesita para sostenerse, puede ser considerado actualmente como un sistema operativo.

Basándose en una idea propuesta por el Departamento de Aeronomía del C.N.R.S. en 1976, el C.N.E.S. ha desarrollado un globo de aire caliente cuya energía es suministrada por la noche por radiaciones telúricas infrarrojas, a la que se añade la radiación solar durante el día.

El primer vuelo de demostración del principio del Globo Infrarrojo tuvo lugar en diciembre diciembre de 1977, cuando se demostró por primera vez que un MIR podía volar de noche.

El globo utilizado, que tiene un volumen de 36.000 m3, consta de una sección inferior transparente, capaz de absorber la energía infrarroja procedente de la Tierra, con una tasa de reemisión lo más baja posible, obtenida eligiendo la forma del globo y la naturaleza del material. La parte superior del globo está recubierta de aluminio a fin de reducir las pérdidas por emisividad.

(N. del A.- Es importante destacar que el año 1985 y hasta 1990, los globos MIR tuvieron esa forma achatada como un zapallo, ya que el cable del cual pendía la carga instrumental, estaba adherido a la superficie superior interna del globo, la cual soportaba este peso y se hundía, achatando dicha superficie superior.)

La eficacia del sistema es tal que, por la noche, cuando el cielo está despejado debajo del globo, la temperatura del aire contenido en el depósito es 25° superior a la del aire exterior. En presencia de nubes frías con dimensiones importantes que ocultan el flujo infrarrojo que se eleva desde la Tierra, el equilibrio térmico del globo es tal que la temperatura interna sólo es 10° por encima de la temperatura exterior.

 Esto significa que este concepto sólo funciona bien para globos relativamente grandes fabricados con película ultraligera.

Durante el día, el flujo solar directo y el albedo ((El albedo es el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre ella), provocan un calentamiento adicional del aire contenido en el globo, que se vuelve así más liviano y cambia su nivel de vuelo, pasando así de una altitud de vuelo de 18 a 23 km por la noche a 28/29 km durante el día, dependiendo ligeramente del albedo bajo el globo.

El Montgolfier infrarrojo realiza por tanto una excursión de altitud de alrededor de 10 km entre el amanecer y la puesta de sol (lo que proporciona, entre otras cosas, un sondeo de presión/temperatura de la baja estratosfera).

Excursión en altitud de un MIR (vuelo SA n°2, campaña de 1985)

El final de la vida del globo se produce cuando sobrevuela masas nubosas de alta convección, con baja temperatura de irradiación.

Las trayectorias seguidas por el globo MIR están influidas, por supuesto, por las variaciones en el nivel del globo y pueden proporcionar información valiosa sobre la circulación estratosférica, que es relativamente desconocida a estas altitudes – y en el hemisferio sur.

Trayectoria de los MIR lanzados durante la campaña de 1985.

(Nota de SCV.- Se observa en el gráfico la trayectoria al parecer de sólo tres globos MIR que les interesaron a los científicos, siendo la más larga la de aquel lanzado el 26 de julio de 1985, y que luego de un viaje hacia el este de 20.600 kilómetros aproximadamente, durante 15 días, cayó finalmente en Punta Arenas Chile, el 10 de agosto de 1985).


¿De dónde salieron entonces aquellos otros globos que podrían haber explicado la presencia de tantos OVNIS en agosto y septiembre de 1985?)

EXPERIMENTACIÓN CIENTÍFICA EN MIR

Hasta la fecha (año 1987) se han lanzado unos treinta MIR, 2/3 de ellos con fines de desarrollo (vuelos de prueba o vuelos tecnológicos).
Tres campañas científicas tuvieron lugar en 1982, 1983 y 1985; la próxima está prevista para finales de 1987.
El vuelo medio dura unos quince días, alcanzándose el máximo en 1982, cuando un MIR circunnavegó el globo en 52 días. Hasta la fecha, dos laboratorios franceses han utilizado los MIR como globos portadores para sus experimentos.
Se trata de : – El Departamento de Aeronomía del C.N.R.S., que ha diseñado un experimento para medir el vapor de agua in situ y un radiómetro visible e infrarrojo destinado a medir el balance local de radiación estratosférica (J.P. Pommereau et all, 1983).
El Laboratorio de Meteorología Dinámica, que ha diseñado un experimento para medir las ondas de gravedad.
Consiste en medir los vientos horizontales y verticales a bordo de dos góndolas situadas a 200 m de distancia, las mediciones se realizan mediante anemómetros solares (0. Tallagrand, 1983).
El objetivo de los primeros vuelos de larga duración de estos experimentos, que tuvieron lugar en noviembre de 1982 y 1983, era comprobar su viabilidad.

En 1985 tuvo lugar una campaña de mediciones en vuelo, cuyos resultados se están analizando actualmente, y en la que el Globo Infrarrojo demostró sus ventajas y limitaciones: por ejemplo,
Para el experimento del vapor de agua, una ventaja muy clara sobre el globo estratosférico es el tiempo de vuelo, que permite una desgasificación efectiva del experimento y, por tanto, mediciones reales del contenido de vapor de agua estratosférico.
El interés científico aumentaría considerablemente si las mediciones pudieran realizarse durante vuelos más largos.
En cuanto al experimento «ondas gravitatorias» del Laboratorio de Meteorología Dinámica, la duración de 15 días es también una limitación y, además, los movimientos verticales del Montgolfier complican la interpretación de los movimientos de masas de aire medidos.

EL FUTURO DE LOS MIR

Será lo que los laboratorios científicos quieran que sea: de hecho, se trata de desarrollar vehículos – globos y medios asociados – telemetría, telecontrol, logística, etc. – que respondan a programas científicos determinados.
Un sistema de globos sólo es viable si existe una comunidad científica que abastezca a los investigadores y a los experimentos que utilizan los globos de este sistema.
El desarrollo de estos vehículos:
el aumentar la carga útil no es un objetivo primordial; la mayoría de los laboratorios científicos buscan una vida útil más larga. Por ello, todos los estudios y pruebas que se realizan actualmente tienen por objeto aumentar la vida útil de los MIR.
Este objetivo requiere una mejor comprensión de los fenómenos de caída y, por tanto, del comportamiento termodinámico y aerodinámico del globo en el momento de la puesta de sol, ya que, aparte de estos momentos, los MIR se comportan de acuerdo con los modelos. Esta es la razón por la que, durante la última campaña científica, se realizaron dos vuelos experimentales con globos fuertemente instrumentados para probar modificaciones en la estructura del globo (cambio de forma, faldón de evacuación).
La dificultad de este experimento reside en el hecho de que, para ser significativo, sólo puede realizarse en vuelos de larga duración (es decir, un experimento cada dos años, durante una campaña científica en el hemisferio sur).
Para acelerar este ritmo, el C.N.E.S. ha previsto la posibilidad de realizar vuelos tecnológicos sobre Francia continental y, parcialmente, el Atlántico. Para lograrlo, el globo debe vaciarse de su helio lo más rápidamente posible.
Una prueba de este tipo tuvo lugar el 12 de junio de 1986, desde la base de lanzamiento de Gap-Tallard, con un MIR equipado con una válvula de globo estratosférico: el helio se purgó en pocas horas, y el MIR prosiguió su vuelo en aire caliente. Esperemos que este nuevo método de prueba nos permita pronto comprender mejor el comportamiento de las MIR en el borde del sol, y así mejorar con conocimiento de causa su vida útil. +

REFERENCIAS J.P. Pommereau, F. Dalaudier, J. Barat, J.L. Bertaux, F. Goutail y A. Hauchecorne, «First results of stratospheric experiment using a Montgolfiere Infrarouge», Advance Space Pasaareh (1983)

O. Talbagrand, “Stratospheric hot—air balloon completes revolution around the globe”, Bulletin of the American Meteorological Society, (September 1983).

Continuar en
5.- Un supuesto globo MIR que no siguió la dirección del viento ?.


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