En distintas páginas de su sitio web Eduardo Pacheco intenta dar la impresión a sus lectores, de que era muy frecuente confundir OVNIS con globos estratosféricos MIR lanzados desde Sudafrica.
Con esa finalidad no reconoce que en definitiva, no eran tantos los globos MIR lanzados, que la mayoría era de corta duración y no alcanzaban a llegar a nuestro continente, y que de los pocos que llegaron no calzaba la ubicación de dichos OVNIS con los supuestos globos MIR, cuya trayectoria forzadas por vientos estratosféricos tienen un patrón estadístico en sus direcciones.
Un ejemplo de esto aparece en su capítulo 13 cuando plantea el siguiente tema:
«El «scramble» de Zimbabwe o el preludio de la invasión.
Si bien el inicio de la oleada sudamericana, se produce en agosto, la realidad es que todo comenzó casi un mes antes y a varios miles de kilómetros al este de allí. La tarde del 22 de julio, 2 cazas Hawk de la fuerza aérea de Zimbawe pertenecientes a la base Tornhill en Gweru, fueron puestos en «scramble» debido a la presencia en cercanias del aeropuerto de Bulawayo de un objeto brillante de color naranja que también había sido visto minutos antes desde ciudades vecinas como Beit Bridge, Gwanda, West Nicholson y Plumtree.»
Pacheco responsabiliza también a alguno de aquellos 8 globos MIR lanzados desde Paardefontein por ese evento, pero en ninguna parte de sudamérica, nadie les vio el citado color naranja a esos supuestos MIR.
Además ¿ Qué impide a los OVNIS o más bien VEDs, aparecerse en cualquier lugar y en cualquier tiempo cuando sus ocupantes lo quieran, dado la gran capacidad que muestra su tecnología, y quién puede demostrar que ese objeto de color naranja no fue un OVNI más?
Pero además, otra vez Pacheco hace caso omiso de la tendencia de los vientos en invierno, que Malaterre demostró que en pleno invierno, éstos enfilaban hacia el este, como ya era sabido, y no hacia el norte, ya que Zimbabue queda a la no despreciable distancia de 928 km a hacia el norte de Hamannskraal, cercano a la finca de Paardefontein, base de lanzamiento de los mencionados globos.

¿ Es que una vez más los vientos no siguieron su trayectoria normal, estadísticamente comprobada?
¿No serán muchas las supuestas alteraciones en la dirección de los vientos para el año 1985?
Cuando se juntan muchos eventos improbables en una misma época, la improbabilidad matemática de la ocurrencia de todos esos eventos juntos disminuye tendiendo a cero.
Conviene recordar que en el gráfico elaborado por Pierre Malaterre con los 8 globos MIR lanzados desde Paardefontein aquel invierno, ninguno muestra un viraje hacia el norte donde se encuentra Zimbabwe. Todos muestran la dirección correcta hacia el este con una inclinación hacia el sur.

Abundando en el respaldo científico que existe sobre los patrones estadísticos de la dirección de los vientos estratosféricos, existe un cientifico, Ira Steve Smith, ingeniero aeroespacial que trabajó en la NASA y después en el Southwest Research Institute en Texas, USA, de donde se retiró en agosto de 2020.
Su carrera abarca 49 años en operaciones y estructuras espaciales inflables más ligeras que el aire (LTA). Con Amplia experiencia en aeronaves estratosféricas de presión cero, superpresión.
Por lo tanto es un calificado experto en globos estratosféricos de todo tipo y en su página web también habla de globos MIR y de la dirección de los vientos estratosféricos y nos ratifica que :
«Los vientos varían según la latitud, la altitud y la época del año • Los vientos NH soplan del oeste en verano y del este en invierno • El cambio de dirección ocurre en primavera y otoño cuando los vientos estratosféricos se invierten.»
En un slide de power point muestra la imagen Nº 20, que habla de este hecho estadístico innegable, respecto a la dirección los vientos estratosféricos, en las distintas épocas del año . Vale decir que esto es reafirmado por un científico verdaderamente experto en el tema.

Por todo lo anterior Pacheco no puede mostrar este caso de Zimbabwe como un dato científico que avale su presunción, toda vez que además hoy no se logra recuperarlo de Internet para poder investigarlo más y averiguar qué ocurrió realmente.
Al mismo tiempo Pacheco omite convenientemente para sus elucubraciones un famoso caso de OVNIs inexplicados en Brasil, tan sólo 8 meses después del OVNI del 17 de septiembre de 1985 en Buenos Aires.
Este caso de Brasil si que está abundantemente documentado y no puede tener explicación con Globos MIR ya que el año 1986 no se lanzó ninguno, y los últimos de 1985 fueron precisamente aquellos 8 reportados por Malaterre en su gráfico, y que correspondieron a los meses de julio y agosto de 1985.
Es inaceptable pretender que alguno de esos globos hubiese durado 8 meses volando, y aún en el inverosimil caso de que hubieran sobrevivido todos, no bastarían para explicar la gran cantidad de OVNIS reportados en Brasil.
Como es tan importante este caso brasileño, es conveniente hacer un paréntesis para recordarlo y mostrar a los lectores, que si han habido muchos casos de OVNIS, imposibles de explicar por parte de los escépticos, donde estos ingenios han mostrado sus increíbles capacidades tecnológicas, para maniobrar a velocidades no conocidas por nuestra tecnología, mientra que los globos MIR son absolutamente precarios y no tienen movilidad propia que se pueda controlar a voluntad.
La noche en que 21 ovnis fueron detectados en Brasil
Cuando llegó a su trabajo, el 19 de mayo de 1986, en el Aeropuerto Internacional Profesor Urbano Ernesto Stumpf, en Sao José dos Campos, en el estado de Sao Paulo en Brasil, el controlador aéreo Sergio Mota da Silva no imaginó que esa jornada sería recordada en la historia de la ufología como «La Noche Oficial de los Ovnis».
Ese lunes por la noche, 21 objetos voladores no identificados, algunos de ellos de hasta 100 metros de diámetro, fueron avistados por decenas de testigos, tanto civiles como militares, en cuatro estados: Sao Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Goiás. Solo en el interior del estado de Sao Paulo se registraron avistamientos en Caçapava, Taubaté y Mogi das Cruzes.
En Guaratinguetá, también en el estado de Sao Paulo, el avistamiento fue colectivo, según relató el ufólogo Edison Boaventura Júnior, presidente del Grupo Ufológico de Guarujá (GUG).
«Alrededor de las 20:00 horas, unos dos mil militares, entre cadetes y oficiales, de la Escuela de Especialistas Aeronáuticos (EEAR), presenciaron el fenómeno, a simple vista o con binoculares», afirma.
Los ovnis, siglas utilizadas para designar a los «objetos voladores no identificados», fueron detectados por radares del Centro Integrado de Defensa Aérea y Control de Tráfico Aéreo (Cindacta). Lo que significa, en otras palabras, que tales objetos eran sólidos.
El Centro de Operaciones de Defensa Aérea (CODA) desplegó cinco aviones de combate de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) para interceptar a los presuntos invasores.
Según los pilotos, los puntos multicolores lograron, entre otras maniobras, flotar estáticamente en el cielo, volar en zigzag, girar en ángulo recto, cambiar de color, trayectoria y altitud y alcanzar velocidades de hasta 15 veces la velocidad del sonido.
«El número de objetos vistos esa noche fue mucho mayor que 21», cree el controlador aéreo Sergio da Silva Mota.
«A veces, los pilotos tenían contacto visual con los objetos, pero los radares no registraban nada. Otras veces, los radares incluso detectaban la presencia de objetos, pero los pilotos no podían verlos. La Fuerza Aérea consideró solo los avistamientos en los que había confirmación simultánea. El resto fueron descartados», señala.
Todo este caso contempla múltiples testimonios que constituyen datos duros indesmentibles, actualmente plasmados en muchas páginas web, a diferencia del supuesto caso de Zimbabwe, que no es fácil de encontrar hoy en dia.
La increíble tecnología que mostraron estos OVNIS, que no era propia de nuestro planeta, nos permiten asociarlos más bien con vehiculos extraterrestres dirigidos o VEDS, ya que exhiben una inteligencia y una intencionalidad que no guardan relación con nuestras limitadas capacidades científicas y tecnológicas.
Es importante destacar que es de extrema ingenuidad tratar de explicar estos objetos con las típicas versiones de planeta Venus, aurora boreal, satélites, o reflejo de paneles solares de satélites, drones o cualquier dispositivo o tecnología terrestre, ya que ninguno de estos objetos puede alcanzar las velocidades ni realizar los bruscos virajes que muestran estos VEDS.
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7.- ¿Un cilindro rotatorio sobre un globo MIR?